El cambio viene de lo profundo
Para Peter Senge entender a la empresa como un sistema o un todo traza el camino para resolver los problemas y así tener una gestión realmente eficaz.
Liderazgo, responsabilidad social, sustentabilidad, innovación… estos conceptos y lo que implican para una organización pueden resumirse en dos palabras: pensamiento sistémico. Constantemente estamos creando sistemas y entenderlos como la clave para aprehender del entorno podría ser la respuesta a los problemas en una compañía.
Es simple de entender y simple de aplicar, siempre y cuando exista el compromiso de parte de los ejecutivos y la creación de una visión compartida.
Así, es este proceso de desarrollo que desde hace dos décadas promulga Peter Senge, autor de La Quinta Disciplina y quien compartió con más de 300 ejecutivos en la más reciente conferencia de Executive Training de Corporación Ekos. El evento, se realizó en Quito, el pasado 5 de junio.
Arquetipo de sistemas
Cuando una persona sufre de dolor de cabeza, toma una pastilla para aliviarse y se cura. Pero si padece de este mal todos los días y repite el mismo remedio puede ocultar un problema mayor.
Lo mismo sucede al interior de las empresas. El síntoma: las ventas bajan. La solución: una campaña de publicidad.
Esto, sin duda puede corregir el inconveniente, sin embargo, las soluciones sintomáticas mientras más efectivas, son más riesgosas para una compañía ya que se podría estar ocultando el problema fundamental.
Para comprender mejor, Senge propone una herramienta práctica, el arquetipo de sistemas. Esta es útil para identificar si los problemas y sus soluciones son fundamentales o sintomáticas. “Las soluciones fundamentales no son rápidas y tienen un alto nivel de incertidumbre, sin embargo debemos llegar a ellas porque determinará nuestro futuro”, dice.
El ancla de la sustentabilidad
¿Cómo construir empresas sustentables? Para Senge, se trata de pensar y rediseñar a través de tres pilares: la creatividad, los sistemas y el análisis más allá del micromundo de una organización.
Al final, implica analizar los problemas que existen y el entorno. Determinar y entender en qué medida la empresa incide en la sociedad en la que está y usar la creatividad para encontrar soluciones reales, incluso a los problemas que no se quieren ver.
ENTREVISTA EXCLUSIVA
De acuerdo a su trayectoria, ¿cuáles han sido los principales obstáculos para provocar un cambio?
Los más grandes obstáculos siempre son los mismos. Es muy simple y a la vez muy difícil. Se requiere un compromiso de por vida para construir una organización con una visión compartida y hay muy pocos ejecutivos que adquieren este tipo de compromiso.
Esto sucede porque generalmente quieren una solución rápida y buscan utilizar herramientas que alguien previamente ya las haya aplicado, o una respuesta que venga de un manual. Sin embargo, el tema es mucho más profundo ya que implica un proceso de desarrollo humano.
¿Estos obstáculos son más difíciles de superar en los niveles altos o medios de una empresa?
No existe gran diferencia entre ambos. Este es un viaje personal, un viaje para crear conciencia y transformar relaciones. Por lo general, el rol de los ejecutivos se lo ha tomado como algo casi simbólico ya que ellos tienen la misión de crear un entorno que está por sobre todo en la organización, pero esto no tiene ningún sentido si no se traduce en el día a día de la gente que tienen a cargo. Esta es la razón por la que se deben contratar gerentes y ejecutivos que tengan un alto perfil.
¿Qué nos puede decir sobre el desempeño de las compañías en América Latina?
He tenido muy poca experiencia directa, pero mi impresión es que en la región existe una tradición jerárquica muy fuerte y que tienen la idea que todas las decisiones clave deben ser discutidas. Además, tienen mucha energía y le otorgan alta importancia a la creación del compromiso real, de algo que le importe a la gente, ese es el espíritu latino.
Por otro lado, creo que la necesidad está en crear modelos que tengan sentido de acuerdo a la realidad social y ambiental de cada país. En este contexto, es estúpido pensar que el único propósito sea generar ganancias.
¿Elabore más esa idea?
Si crees que solo se trata de generar más utilidad en tu empresa entonces no tienes un propósito. Lo que tienes son unos objetivos, pero no estás pensando profundamente sobre quién eres, por qué existes, cuál es la contribución de tu empresa. Esto es lo que te obliga a pensar en la realidad dentro de un contexto social y ambiental.
¿Cómo abordar el tema de la corrupción en las empresas?
La corrupción es una consecuencia de problemas mucho más profundos. Respecto a ello hay dos problemas relacionados. El primero es que no hay un propósito orientado a contribuir a una sociedad más sana; y el segundo, que no existe una teoría del liderazgo que se enfoque en la formación moral de los líderes. La corrupción tiene que ver con la posibilidad de que las personas venzan por sobre sus propios intereses.
Hay que considerar que la esencia del liderazgo es formarse como un buen ser humano. Porque cuando la empresa no tiene un propósito, el resultado que se dará es la corrupción.
Es simple de entender y simple de aplicar, siempre y cuando exista el compromiso de parte de los ejecutivos y la creación de una visión compartida.
Así, es este proceso de desarrollo que desde hace dos décadas promulga Peter Senge, autor de La Quinta Disciplina y quien compartió con más de 300 ejecutivos en la más reciente conferencia de Executive Training de Corporación Ekos. El evento, se realizó en Quito, el pasado 5 de junio.
Arquetipo de sistemas
Cuando una persona sufre de dolor de cabeza, toma una pastilla para aliviarse y se cura. Pero si padece de este mal todos los días y repite el mismo remedio puede ocultar un problema mayor.
Lo mismo sucede al interior de las empresas. El síntoma: las ventas bajan. La solución: una campaña de publicidad.
Esto, sin duda puede corregir el inconveniente, sin embargo, las soluciones sintomáticas mientras más efectivas, son más riesgosas para una compañía ya que se podría estar ocultando el problema fundamental.
Para comprender mejor, Senge propone una herramienta práctica, el arquetipo de sistemas. Esta es útil para identificar si los problemas y sus soluciones son fundamentales o sintomáticas. “Las soluciones fundamentales no son rápidas y tienen un alto nivel de incertidumbre, sin embargo debemos llegar a ellas porque determinará nuestro futuro”, dice.
El ancla de la sustentabilidad
¿Cómo construir empresas sustentables? Para Senge, se trata de pensar y rediseñar a través de tres pilares: la creatividad, los sistemas y el análisis más allá del micromundo de una organización.
Al final, implica analizar los problemas que existen y el entorno. Determinar y entender en qué medida la empresa incide en la sociedad en la que está y usar la creatividad para encontrar soluciones reales, incluso a los problemas que no se quieren ver.
ENTREVISTA EXCLUSIVA
De acuerdo a su trayectoria, ¿cuáles han sido los principales obstáculos para provocar un cambio?
Los más grandes obstáculos siempre son los mismos. Es muy simple y a la vez muy difícil. Se requiere un compromiso de por vida para construir una organización con una visión compartida y hay muy pocos ejecutivos que adquieren este tipo de compromiso.
Esto sucede porque generalmente quieren una solución rápida y buscan utilizar herramientas que alguien previamente ya las haya aplicado, o una respuesta que venga de un manual. Sin embargo, el tema es mucho más profundo ya que implica un proceso de desarrollo humano.
¿Estos obstáculos son más difíciles de superar en los niveles altos o medios de una empresa?
No existe gran diferencia entre ambos. Este es un viaje personal, un viaje para crear conciencia y transformar relaciones. Por lo general, el rol de los ejecutivos se lo ha tomado como algo casi simbólico ya que ellos tienen la misión de crear un entorno que está por sobre todo en la organización, pero esto no tiene ningún sentido si no se traduce en el día a día de la gente que tienen a cargo. Esta es la razón por la que se deben contratar gerentes y ejecutivos que tengan un alto perfil.
¿Qué nos puede decir sobre el desempeño de las compañías en América Latina?
He tenido muy poca experiencia directa, pero mi impresión es que en la región existe una tradición jerárquica muy fuerte y que tienen la idea que todas las decisiones clave deben ser discutidas. Además, tienen mucha energía y le otorgan alta importancia a la creación del compromiso real, de algo que le importe a la gente, ese es el espíritu latino.
Por otro lado, creo que la necesidad está en crear modelos que tengan sentido de acuerdo a la realidad social y ambiental de cada país. En este contexto, es estúpido pensar que el único propósito sea generar ganancias.
¿Elabore más esa idea?
Si crees que solo se trata de generar más utilidad en tu empresa entonces no tienes un propósito. Lo que tienes son unos objetivos, pero no estás pensando profundamente sobre quién eres, por qué existes, cuál es la contribución de tu empresa. Esto es lo que te obliga a pensar en la realidad dentro de un contexto social y ambiental.
¿Cómo abordar el tema de la corrupción en las empresas?
La corrupción es una consecuencia de problemas mucho más profundos. Respecto a ello hay dos problemas relacionados. El primero es que no hay un propósito orientado a contribuir a una sociedad más sana; y el segundo, que no existe una teoría del liderazgo que se enfoque en la formación moral de los líderes. La corrupción tiene que ver con la posibilidad de que las personas venzan por sobre sus propios intereses.
Hay que considerar que la esencia del liderazgo es formarse como un buen ser humano. Porque cuando la empresa no tiene un propósito, el resultado que se dará es la corrupción.