Cuarta Opción: Ser diferente
La solución para las empresas es buscar alternativas allí donde nadie las ve y construir ideas innovadoras para llegar al éxito
Seguramente usted habrá escuchado en reiteradas ocasiones expresiones como: “Son las ideas locas las que mueven el mundo” o “Los locos viven inventando mundos y los cuerdos viven en mundos inventados”. Sin duda, estas frases nos son familiares y aunque a momentos nos parezcan absurdas e incomprensibles, son una realidad.
De hecho, Kahian Krippendorff, uno de los máximos exponentes en estrategia empresarial que dictó una conferencia-taller en Quito como parte del programa Executive Training 2012 de Corporación Ekos, develó que las personas que tienen ideas descabelladas y observan oportunidades donde otros simplemente no las ven son aquellos visionarios que se adelantan para estar por encima de su competencia.
Y son los llamados out thinkers quienes cumplen con este perfil.
Su característica primordial es que piensan diferente y hacen de ello su fortaleza; no se fijan solamente en un punto en específico sino en todo lo que les rodea.
El proceso a seguir para lograrlo es imaginar, seccionar, expandir, analizar y vender ideas y, aunque suene extraño, no todas las personas logran ser creadoras, sin embargo, la elección de serlo o no es una decisión personal.
Probablemente en algunas ocasiones usted ha pasado por momentos difíciles en su empresa o a nivel personal y ha determinado que la única solución que tiene es escoger una de tres opciones: ir a casa, esperar o enfrentar el problema. En ese sentido, la lógica dura sería enfrentar el problema pero Krippendorff hace una reflexión y nos evoca a repensar que hay una Cuarta Opción, que es la que eligen los ganadores.
Ellos son quienes buscan alternativas innovadoras y utilizan esta diferenciación como una estrategia para llegar al éxito.
Usted se preguntará cómo funciona esta opción. La respuesta es simple: mientras unas personas buscan productos o servicios nuevos que se pueden implementar en el mercado a través de “ideas locas”, la competencia hace caso omiso a sus competidores porque considera que esas ideas nunca se van a ejecutar por lo disparatadas que parecen. Es en ese momento en que la Cuarta Opción triunfa, “primero ellos te ignoran, después se ríen de ti y después, tú ganas”, dijo Mohandas Gandhi en una de sus frases célebres.
Asimismo, Krippendorff afirmó, “cuando ellos se rían de usted por hacer algo diferente, usted estará haciendo un nuevo patrón para cambiar al mundo. Esta es la única manera de triunfar y es el truco”, mencionó. Y agregó, “mientras tanto usted habrá ganado mercado por el impacto de su producto, al cual seguramente la competencia deseará copiar y de hecho lo hará, pero para cuando despierten y reaccionen, en aproximadamente 10 o 15 años, este producto ya no tendrá el mismo valor que tuvo en un inicio. Y usted se habrá convertido en un out thinker”.
Para determinar el valor de una empresa y crear Cuartas Opciones en varias áreas del negocio es necesario vtomar en cuenta las ocho dimensiones que recomienda Kripendorff para ser eficiente.
Las ocho dimensiones
Posición: es imprescindible conocer cómo se encuentra la empresa; cuáles son las debilidades y fortalezas y cómo la competencia a ubica en el mercado.
Precio: el valor de los productos puede ser diferente al de la competencia. El costo mensual, anual o por medio de membresías no implica necesariamente que sea más caro o barato.
Producto: se refiere a la patente o marca registrada del producto.
Promoción: es cómo se comunica con su cliente por medio de las relaciones públicas, contactos, gestión de ventas, plan de medios, publicidad y marketing.
Lugar: se relaciona con el emplazamiento; de qué manera los productos se distribuyen o llegan a su destino final: los clientes.
Procesos: la clave es que estos se destaquen por ser únicos, llamativos y fáciles de aplicar.
Experiencia física: que el cliente experimente algo diferente al recibir un producto es una ventaja competitiva que no muchos han explorado: aroma, sabor, tacto.
Personal: está orientado a controlar y organizar al talento humano que conforma la empresa. No es preciso contar con gente solo por su inteligencia sino también por la diversidad y ética en el servicio al cliente.
Las estrategias que definen el mañana se resumen en coordinar lo descoordinado, crear algo de la nada, crear nuevas categorías, crear ocasiones y lo primordial: imaginar el futuro, expandir sus conocimientos y vender ideas.
De hecho, Kahian Krippendorff, uno de los máximos exponentes en estrategia empresarial que dictó una conferencia-taller en Quito como parte del programa Executive Training 2012 de Corporación Ekos, develó que las personas que tienen ideas descabelladas y observan oportunidades donde otros simplemente no las ven son aquellos visionarios que se adelantan para estar por encima de su competencia.
Y son los llamados out thinkers quienes cumplen con este perfil.
Su característica primordial es que piensan diferente y hacen de ello su fortaleza; no se fijan solamente en un punto en específico sino en todo lo que les rodea.
El proceso a seguir para lograrlo es imaginar, seccionar, expandir, analizar y vender ideas y, aunque suene extraño, no todas las personas logran ser creadoras, sin embargo, la elección de serlo o no es una decisión personal.
Probablemente en algunas ocasiones usted ha pasado por momentos difíciles en su empresa o a nivel personal y ha determinado que la única solución que tiene es escoger una de tres opciones: ir a casa, esperar o enfrentar el problema. En ese sentido, la lógica dura sería enfrentar el problema pero Krippendorff hace una reflexión y nos evoca a repensar que hay una Cuarta Opción, que es la que eligen los ganadores.
Ellos son quienes buscan alternativas innovadoras y utilizan esta diferenciación como una estrategia para llegar al éxito.
Usted se preguntará cómo funciona esta opción. La respuesta es simple: mientras unas personas buscan productos o servicios nuevos que se pueden implementar en el mercado a través de “ideas locas”, la competencia hace caso omiso a sus competidores porque considera que esas ideas nunca se van a ejecutar por lo disparatadas que parecen. Es en ese momento en que la Cuarta Opción triunfa, “primero ellos te ignoran, después se ríen de ti y después, tú ganas”, dijo Mohandas Gandhi en una de sus frases célebres.
Asimismo, Krippendorff afirmó, “cuando ellos se rían de usted por hacer algo diferente, usted estará haciendo un nuevo patrón para cambiar al mundo. Esta es la única manera de triunfar y es el truco”, mencionó. Y agregó, “mientras tanto usted habrá ganado mercado por el impacto de su producto, al cual seguramente la competencia deseará copiar y de hecho lo hará, pero para cuando despierten y reaccionen, en aproximadamente 10 o 15 años, este producto ya no tendrá el mismo valor que tuvo en un inicio. Y usted se habrá convertido en un out thinker”.
Para determinar el valor de una empresa y crear Cuartas Opciones en varias áreas del negocio es necesario vtomar en cuenta las ocho dimensiones que recomienda Kripendorff para ser eficiente.
Las ocho dimensiones
Posición: es imprescindible conocer cómo se encuentra la empresa; cuáles son las debilidades y fortalezas y cómo la competencia a ubica en el mercado.
Precio: el valor de los productos puede ser diferente al de la competencia. El costo mensual, anual o por medio de membresías no implica necesariamente que sea más caro o barato.
Producto: se refiere a la patente o marca registrada del producto.
Promoción: es cómo se comunica con su cliente por medio de las relaciones públicas, contactos, gestión de ventas, plan de medios, publicidad y marketing.
Lugar: se relaciona con el emplazamiento; de qué manera los productos se distribuyen o llegan a su destino final: los clientes.
Procesos: la clave es que estos se destaquen por ser únicos, llamativos y fáciles de aplicar.
Experiencia física: que el cliente experimente algo diferente al recibir un producto es una ventaja competitiva que no muchos han explorado: aroma, sabor, tacto.
Personal: está orientado a controlar y organizar al talento humano que conforma la empresa. No es preciso contar con gente solo por su inteligencia sino también por la diversidad y ética en el servicio al cliente.
Las estrategias que definen el mañana se resumen en coordinar lo descoordinado, crear algo de la nada, crear nuevas categorías, crear ocasiones y lo primordial: imaginar el futuro, expandir sus conocimientos y vender ideas.