Can Carlus: el restaurante anclado a una muralla del siglo XII propiedad de un ecuatoriano
Con 15 años y sin hablar catalán, Johnn Pincay llegó a Tossa de Mar a trabajar en un restaurante familiar. Más de dos décadas después, es el propietario de ese mismo negocio: Can Carlus, un local anclado en la muralla de la Vila Vella, el único recinto amurallado medieval que se conserva completo en el litoral de Cataluña.
Para Johnn Pincay, Can Carlus representa buena parte de su historia en España. El ecuatoriano llegó a Tossa de Mar cuando tenía 15 años y allí consiguió su primer empleo. Comenzó realizando tareas básicas en el restaurante y, con los años, aprendió cocina, servicio, coctelería y sumillería. El entonces propietario del negocio vio en él a un futuro heredero y lo preparó para asumir su gestión.
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Can Carlus es un restaurante tradicional de Tossa de Mar, municipio de la provincia de Gerona, en la comunidad autónoma de Cataluña. Nació ligado a una familia de pescadores y mantiene esa herencia como eje de su propuesta de negocio: una carta centrada en pescados frescos, mariscos, arroces, fideuás y cazuelas marineras, junto con preparaciones propias de la cocina local, como el cim i tomba.
Su ubicación es además un atractivo turístico: el restaurante está integrado en la estructura de la Vila Vella, el recinto amurallado de Tossa de Mar construido entre los siglos XII y XIV, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931 y reconocido como la última villa medieval fortificada intacta a la orilla del mar en toda la costa de Cataluña.
Más de dos décadas después de su llegada, Pincay está plenamente vinculado con su comunidad de adopción: aprendió sus tradiciones y decidió mantener la propuesta gastronómica que caracteriza a Can Carlus, basada en la cocina tradicional de Tossa de Mar y en el producto del mar.
Para los viajeros que lo quieran visitar: Tossa de Mar se encuentra a unos 107 kilómetros del aeropuerto de Barcelona-El Prat, desde donde hay autobuses con salidas directas. También es posible tomar el tren desde Barcelona-Sants hasta Blanes y continuar desde allí en autobús o taxi hasta Tossa de Mar.
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Can Carlus funciona hoy como una puerta de entrada doble: permite conocer una tradición gastronómica propia de la Costa Brava y, al mismo tiempo, observar de primera mano el resultado de una trayectoria empresarial poco convencional, la de un ecuatoriano que llegó a los 15 años buscando su primer empleo y terminó al frente de un negocio centenario, sostenido en un entorno patrimonial protegido.
Fuentes: Can Carlus | Asociación Cocina Tradicional Tossense | Diario Expreso