Banca móvil gana terreno en Ecuador: 79% de las transacciones de Banco Pichincha ya son digitales
El uso de canales digitales continúa modificando la relación de los ecuatorianos con el sistema financiero. Banco Pichincha reporta más de 5,5 millones de usuarios activos en estos canales y 164 millones de transacciones móviles en un mes.
La digitalización de los servicios financieros continúa avanzando en Ecuador. En Banco Pichincha, ocho de cada 10 clientes ya utilizan canales digitales y el 79% de sus transacciones se procesa por estas vías, según información difundida por la entidad. El banco registra más de 5,5 millones de usuarios activos en sus plataformas digitales.
El crecimiento ocurre en un mercado que todavía enfrenta desafíos de bancarización. De acuerdo con los datos presentados, alrededor del 65% de los adultos ecuatorianos posee una cuenta bancaria, frente a más del 70% en América Latina. La expansión de aplicaciones, transferencias y medios de pago digitales se convierte así en uno de los factores que pueden ampliar el acceso a servicios financieros.
El volumen de operaciones muestra la dimensión que han alcanzado estos canales. Banco Pichincha señala que sus plataformas procesan más de 100 transacciones por segundo. Solo durante un mes, sus clientes efectuaron 164 millones de transacciones móviles por aproximadamente USD 15.000 millones; tres de cada cuatro correspondieron a transferencias.
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El menor uso de efectivo también acompaña esta transformación. Según las cifras presentadas por la entidad, el 67% del dinero del sistema financiero ecuatoriano circula actualmente a través de canales digitales, mientras que los retiros de efectivo disminuyeron 20% durante 2025. A su vez, las transferencias interbancarias crecieron 11% en ese año.
El aumento de las operaciones digitales también amplía los retos de ciberseguridad. Roberth Chávez, Gerente de Ciberdefensa de Banco Pichincha, señala que la digitalización debe acompañarse de mecanismos que permitan identificar vulnerabilidades y detectar posibles patrones de fraude. La estrategia descrita por el banco contempla controles antes del lanzamiento de una funcionalidad, monitoreo durante su operación y análisis de las transacciones.
La tendencia también apunta hacia una mayor autogestión de los clientes. Transferencias, pagos, códigos QR, vinculación de contactos y billeteras móviles forman parte de una oferta que reduce la necesidad de acudir a una oficina física. El cambio plantea un nuevo escenario para la banca ecuatoriana, en el que la adopción tecnológica, la inclusión financiera y la seguridad digital avanzan de manera paralela. (I)