45 años de arquitectura con un principio que no cambia: las personas

45 años de arquitectura con un principio que no cambia: las personas

Santiago Cornejo Würfl, Gerente General y Socio; y Santiago Cornejo Proaño, Presidente Ejecutivo y Socio Fundador.

Toda empresa tiene un primer proyecto. En el caso de Guerrero y Cornejo Arquitectos fue el edificio Parque la Carolina, ubicado en la Av. República y Eloy Alfaro, que constituye una obra arquitectónica que ha trascendido en el tiempo. Ese fue el punto de partida de una firma que, 45 años después, ha participado en cientos de proyectos de vivienda, oficinas, espacios educativos, restaurantes, infraestructura bancaria y desarrollos inmobiliarios en distintas ciudades del país.

Cuando Guerrero y Cornejo Arquitectos abrió sus puertas en 1981, los proyectos se concebían con lápiz, papel y mucha experiencia. Hoy, la firma trabaja con software especializado, herramientas digitales e inteligencia artificial. Entre esos dos momentos han pasado 45 años, cientos de proyectos y una transformación profunda de la industria. Pero para Santiago Cornejo Proaño, Presidente Ejecutivo y Socio Fundador, hay una idea que permanece intacta: la arquitectura existe para crear espacios que mejoren la calidad de vida de las personas.

A lo largo de ese recorrido, la empresa tomó una decisión que marcó su crecimiento: no limitarse a un solo tipo de construcción. En lugar de especializarse en una única tipología, desarrolló experiencia en proyectos de distinta naturaleza, desde viviendas y oficinas hasta restaurantes, instituciones educativas e infraestructura corporativa. Esa versatilidad le ha permitido construir relaciones de largo plazo con clientes nacionales e internacionales como IDE Business School y Banco Guayaquil, entre otros.

Un legado que evoluciona

Esa experiencia acumulada hoy convive con una nueva generación al frente de la compañía. Santiago Cornejo Würfl, Gerente General y Socio, lidera una etapa en la que la digitalización, las nuevas tecnologías constructivas y un modelo de gestión integral fortalecen una filosofía que se mantiene intacta desde los inicios: diseñar y construir pensando en las personas.

Para Guerrero y Cornejo Arquitectos, la innovación no se limita a la tecnología, sino a la confianza que genera en cada proyecto. Con esa visión, la firma integra diseño, planificación y construcción para acompañar al cliente desde la idea inicial hasta la entrega de la obra. "Hoy los clientes buscan certezas: que la obra se entregue en la fecha pactada, con las especificaciones acordadas y dentro del presupuesto", resume el Gerente General. Por eso, la empresa participa desde la definición y viabilidad del proyecto hasta la ejecución, lo que permite anticipar decisiones y reducir imprevistos.

Su experiencia abarca desde viviendas hasta proyectos de alta complejidad, como la Sala VIP Internacional del Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito y sedes para organismos internacionales, siempre con un mismo objetivo: crear espacios pensados para quienes los habitan. 

 

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La tecnología como herramienta

La arquitectura también ha cambiado de la mano de la tecnología. Hoy, herramientas como Building Information Modelling (BIM), la inteligencia artificial y nuevas aplicaciones permiten planificar con mayor precisión, optimizar procesos y ofrecer respuestas más ágiles a los clientes. Sin embargo, en Guerrero y Cornejo Arquitectos insisten en que estas herramientas no reemplazan el criterio profesional. El diseño continúa dependiendo de la experiencia, del análisis y de la capacidad para interpretar las necesidades de quienes ocuparán cada espacio.

Al mismo tiempo, la evolución de los sistemas constructivos ha permitido incorporar materiales más eficientes, ligeros y especializados, capaces de mejorar tanto el desempeño técnico de las edificaciones como la optimización de recursos durante la construcción.

Las personas como mayor patrimonio

Aunque la empresa supera los 554.000 metros cuadrados diseñados y construidos, Santiago Cornejo Proaño rara vez mide la trayectoria por esa cifra. Para él, el legado más importante no está en las obras, sino en la cultura que han construido durante cuatro décadas y media.

En Guerrero y Cornejo Arquitectos, explican, el respeto por las personas forma parte de la manera de trabajar. Desde el personal de obra hasta la gerencia, cada integrante del equipo aporta al resultado final con la misma importancia. Esa filosofía también se refleja en la relación con clientes, proveedores y aliados estratégicos. La honestidad, la transparencia y el cumplimiento de los compromisos son valores que, aseguran, han guiado el crecimiento de la empresa desde sus inicios y que hoy forman parte del proceso de transición entre generaciones.

Con la mirada puesta en el futuro, ambos coinciden en que la arquitectura ecuatoriana atraviesa un momento de transformación impulsado por nuevas tecnologías, materiales innovadores y una generación de profesionales cada vez más preparada. Pero también creen que, más allá de cualquier avance, las prioridades de los clientes siguen siendo las mismas: cumplir los plazos, respetar el presupuesto y tener la tranquilidad de que cada proyecto llegará al resultado esperado.