Trump concreta su política hacia Latinoamérica: "Estados Unidos no será una fuente de retraso"

Trump concreta su política hacia Latinoamérica: "Estados Unidos no será una fuente de retraso"

El Gobierno de Donald Trump esbozó este martes los pilares de su política hacia Latinoamérica, basada en "la seguridad nacional y la prosperidad económica", aunque con un enfoque comercial más proteccionista, en línea con las prioridades del nuevo mandatario estadounidense.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, y el encargado para Latinoamérica en el Departamento de Estado, Francisco Palmieri, defendieron la política de Trump hacia la región durante la Conferencia de las Américas que se celebra anualmente en Washington.


"Una política exterior que esté basada en la seguridad nacional y la prosperidad económica es algo que encaja de manera natural con nuestros intereses en este continente y con la forma en que este continente se relaciona" con nosotros, dijo Palmieri, que ocupa el cargo de secretario adjunto en funciones de Estados Unidos para Latinoamérica.


"Unas economías fuertes y sanas en la región son buenas tanto para Estados Unidos como para nuestro continente. Por eso, este Gobierno está comprometido a aumentar la seguridad y potenciar el crecimiento económico" en Latinoamérica, aseguró el funcionario.


Trump quiere ver "un hemisferio seguro, democrático y libre, una región con ley y orden dentro de sus fronteras en la que se cierre el paso a las redes criminales transnacionales y las vías de actividad ilícita", en la que además "el terrorismo no pueda arraigarse", según Palmieri.


"Estados Unidos no será una fuente de retraso"

Estados Unidos está interesado en mantener su intercambio comercial con la región, a la que exporta un volumen "tres veces superior" al que envía "a China, Japón e India juntos", pero ese negocio deberá ajustarse a las "cuatro prioridades" de Trump en comercio, precisó el funcionario.


Esas prioridades son "promover la soberanía de Estados Unidos, aplicar las leyes comerciales estadounidenses, aprovechar la pujanza económica de Estados Unidos para expandir las exportaciones de bienes y servicios estadounidenses, y proteger los derechos de propiedad intelectual" de su país, apuntó Palmieri.


Para impulsar esas prioridades, recordó, el nuevo Gobierno está "revisando sus tratados comerciales existentes", en particular el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994 entre Estados Unidos, Canadá y México.


Ross, el titular de Comercio, dijo hoy que quiere buscar "un calendario más agresivo" para renegociar el TLCAN, dada la voluntad de las autoridades mexicanas de cerrar esas negociaciones antes del final de 2017.


"Estados Unidos no será una fuente de retraso", apuntó Ross, y prometió que "pronto" se enviará al Congreso la carta con 90 días de antelación, un requisito formal para el inicio de las conversaciones.


Estados Unidos no busca "una guerra comercial con nadie, y menos con nuestros aliados de Latinoamérica", subrayó Ross, y garantizó que "la imposición de aranceles" solo será empleada "cuando las otras herramientas hayan fallado".

Mientras, el Gobierno de Trump está haciendo una revisión integral de la política estadounidense hacia Cuba, y es probable que ésta produzca cambios "importantes" respecto al enfoque del expresidente Barack Obama, con un "mayor énfasis" en los derechos humanos dentro de la isla, según pronosticó Palmieri.



Fuente: Economía Hoy