Rossana Serrano Interiors: La idea antes del plano
"El concepto es la base de absolutamente todo lo que creamos"
Rossana Serrano ha participado en algunos de los proyectos de hospitalidad más reconocidos del país. Para la arquitecta e interiorista, el diseño empieza mucho antes de un plano: nace de un concepto, se construye junto al cliente y encuentra sentido cuando logra expresar una identidad.
Un restaurante puede ofrecer una cocina excepcional, un hotel una arquitectura impecable o una cafetería un café memorable. Pero si el espacio no acompaña esa propuesta, la experiencia queda incompleta.
Eso es lo que Rossana Serrano lleva 17 años intentando resolver. Arquitecta e interiorista, dirige Rossana Serrano Interiors, un estudio especializado en hospitalidad que ha participado en proyectos como Nuema, Tributo y Pia Cocina Dulce. Sin embargo, cuando habla de su trabajo, rara vez la conversación gira en torno a materiales o tendencias. Prefiere hablar de conceptos, de personas y de cómo el diseño ecuatoriano puede proyectarse dentro y fuera del país.
"Tenemos el talento suficiente. Nosotros mismos deberíamos exportarnos", afirma. La idea también orienta las decisiones de su estudio. Siempre que un proyecto lo permite, trabaja con materiales nacionales, fabricantes locales y artesanos ecuatorianos. Para Serrano, no es una decisión estética ni comercial; es una forma de fortalecer una industria que muchas veces no recibe el reconocimiento que merece. "Siento que también es nuestra responsabilidad darle valor a lo que hacemos aquí”, agrega.
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Un concepto antes que un plano
Su forma de trabajar empieza mucho antes de definir una distribución o seleccionar acabados. Antes de diseñar, necesita entender qué quiere contar ese espacio y quiénes son las personas que estarán detrás de él. Aunque gran parte de su trayectoria está ligada a la hospitalidad, insiste en que ningún proyecto nace de un plano. Todo comienza con una conversación.
En su estudio, las reuniones se llenan de referencias, materiales, muestras físicas y moodboards. Pero el objetivo no es definir una estética, sino construir un concepto que dé sentido a cada decisión del proyecto.
Traducir emociones en espacios
La hospitalidad terminó convirtiéndose en el lugar donde esa metodología encontró mayor libertad. Restaurantes y cafeterías representan buena parte de su portafolio porque cada proyecto plantea una historia diferente. "Nos volvemos una especie de psicólogos para entender qué quiere transmitir el chef y traducirlo espacialmente”, dice. Según Rossana, el desafío consiste en lograr que el espacio acompañe la propuesta gastronómica y hable el mismo lenguaje. Esa visión también explica por qué evita apropiarse del éxito de proyectos como Nuema o Pia Cocina Dulce. En su forma de entender el diseño, ninguna obra pertenece a una sola persona. La visión del cliente, la identidad del chef y el trabajo del estudio terminan construyendo un mismo lenguaje.
En 3 dimensiones
Cuando describe su proceso creativo, compara su mente con una partida permanente de Tetris. Las ideas empiezan a ordenarse desde la primera reunión con un cliente y siguen moviéndose incluso cuando la obra ya terminó. A veces, asegura, aparecen primero en sueños y después sobre el papel.
Quizá por eso siente que ningún proyecto queda completamente cerrado. Siempre encuentra algo que podría resolver de otra manera. El éxito, sin embargo, no llega con la entrega de una obra. Lo encuentra cuando un restaurante funciona, cuando la gente vuelve o cuando un espacio invita a quedarse un poco más.
