Reglas no escritas para mujeres directivas

Reglas no escritas para mujeres directivas

Ser mujer y ser profesional no es sencillo. Cada vez más empresas luchan por la equidad y diversidad en sus filas, pero los desafíos siguen siendo dobles o triples, para las mujeres.

Pero, una vez que están arriba, ¿cuáles son los sacrificios y reglas no dichas que toda mujer directiva debe enfrentar?

 
Mujeres directivas, lo que nadie dice

Ser mujer y directiva ha transformado los patrones y reglas que la sociedad imponía; hoy, la mujer representa un cambio total de los estereotipos que hasta el momento se tenían. Sin embargo, acoplarse a estos nuevos retos, no significa una tarea imposible, pero sí un terreno que aún se tiene que explorar.

En su libro Unwritten Rules: What Women Need to Know about Leading in Today's Organizations, Lynn Harris pone en perspectiva aquellas reglas no dichas que toda mujer –y hombre– deberá enfrentar al momento de asumir la dirección de una empresa.


1. Estar disponible siempre

Nadie lo dice, pero todos lo aceptan. El convertirse en representante de una organización obliga a estar disponible en todo momento. Un estudio realizado por Transearch International, demostró que, en promedio, las personas que desempeñan puestos gerenciales, o más altos, llegan a invertir en el trabajo cerca de 2.600 horas anuales repartidas en el tiempo que se encuentra en la oficina. Para una mujer, esto significa sacrificar tiempo con la familia y los hijos.
 

2. Jornadas mayores a 10 horas

Un profesional promedio invierte alrededor de 10 horas diarias en su trabajo.. En algunos casos, las empresas acceden a hablar de flexibilidad y movilidad en el trabajo, un ejemplo de ello es IBM, empresa que mantiene un esquema de trabajos flexibles a mujeres y hombres en todos los países donde la marca tiene presencia.
 

3. Movilidad geográfica

Dirigir una empresa también implica representarla en el mercado global, pero la movilidad geográfica va más allá de juntas internacionales, en algunas ocasiones, también involucra el cambio de residencia. ¿Está dispuesta a hacerlo?


4. Ser fuerte y asertiva

¿El sexo débil? Aún existen personas que creen que estas características son imposibles en una mujer. Para María del Carmen Bernal González, Directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE, las empresas aún no están conscientes de todo aquello que una mujer puede aportar, la experta asegura que son muchos los beneficios:


• Mayores utilidades, conciencia de riesgo y habilidad para sobrevivir a las crisis financieras. 

• Políticas que contribuyen a la salud individual y social de los colaboradores. Educación, familia y emprendedores. 

• Una mayor integración entre el trabajo y la familia que contribuye en una mayor productividad de colaboradores y mejor calidad de vida.

• Generar mayor compromiso. 

• Una gestión que refleja las competencias del siglo XXI: trabajo en equipo y toma de decisión participativa. 

• Proyectar una imagen pública más positiva hacia los clientes a través de una conciencia social.

• Disminuye costos de rotación.
 
• Menos rotación y mejora de resultados en la formación de colaboradores.

 
5. Priorizar su carrera

No es un secreto ni tampoco es exclusivo de las mujeres directivas. Si bien la tendencia mundial es encontrar un balance entre la vida laboral y la personal, la realidad es que siempre existirá un punto a sacrificar, y la mayoría de las veces es la parte personal.

 
6. Construir relaciones poderosas

Más del 90% de los directivos son expertos en construir relaciones poderosas, para muchos de ellos, esto es fundamental en el éxito de sus organizaciones. Como mujer, la tarea es la misma. 

 
7. Mentoring y Coaching

Como líder se convierte en el mentor de todos y cada uno de tus trabajadores. La responsabilidad de un jefe no es ser solo un representante, es ser un guía. El trabajo por obligación es crear una cultura que le permita a la compañía generar valor y ser mejor cada día.


La mujer directiva en números

El estudio Corporate Women Directors International (CWDI), realizado por  el Comité Internacional de Mujeres Directivas, asegura que el país con más representación femenina en puestos directivos es Francia, que de 2004 a la fecha aumentó su porcentaje de representación de un 7,2% a un 29,7%.

Países como Italia –con una representación del 25.8%– y Estados Unidos –con 22.5%– también se encuentran en la lista.
De acuerdo con este estudio y basándose en el listado de la revista Fortune Global 200 de 2014, las empresas y países con mayor porcentaje de mujeres en el consejo directivo son: 


1. Statoil de Noruega, con 5 mujeres de 10 directivos (50%)

2. Procter & Gamble de Estados Unidos, con 5 mujeres de 11 directivos (45.5%)

3. Société Générale de Francia, con 6 mujeres de 15 directivos (40%)

4. PepsiCo de Estados Unidos, con 5 mujeres de 13 directivos (38.5%)

5. BNP Paribas de Francia, con 6  mujeres de 16 directivos (37.5%)

6. McKesson de Estados Unidos, con 3 mujeres de 8 directivos (37.5%)

7. Saint-Gobain de Francia, con 6 mujeres de  16 directivos (37.5%)

8. Assicurazioni Generali de Italia, con 4 mujeres de 11 directivos (36.4%)

9. AXA de Francia, con 5 mujeres de 14 directivos (35.7%)

10. Unilever de Países Bajos, con 5 mujeres de 14 directivos (35.7%)

 
Artículo originalmente publicado por: Alto Nivel