¿No tiene dinero? Busque un mecenas que crea en usted
El Crowd Funding está de moda en el mundo y está movilizando miles de millones de dólares para financiamiento de emprendimientos. Es una fórmula alternativa a las dificultades de encontrar capitales en el sistema financiero.
Nancy Yen y su lonchera Omie Box, capital requerido: USD 42.000, capital recogido USD 117.337.
Gimmy Chu y su bombillo revolucionario Nanoleaf, Capital requerido: USD 30.000, capital recogido a la fecha USD 132.561.
Kawehi y su nuevo proyecto musical Evolution, capital requerido: USD 3.000, capital recogido a la fecha USD 12.518.
Estos son solo unos pocos ejemplos de una tendencia para conseguir capital llamada micro financiación colectiva (Crowd Funding en inglés), tendencia que tomó como base en sus orígenes el modelo de donaciones, y lo maduró apalancándose en las redes para fondear un proyecto productivo, un emprendimiento social, una idea, en fin, prácticamente cualquier iniciativa. En 1997, el grupo de rock británico Marillion hizo su gira por los Estados Unidos cuyo costo fue de USD 60 millones financiado al 100% por los fans de este país.
Si bien en su nacimiento este modelo estuvo ligado a las artes en general, ha ido migrando no solo de plataforma sino de alcance hacia emprendimientos productivos dándole a los "mecenas" algunas ventajas comparativas en precio, producto, en acciones o en royalties, y funciona.
El año pasado Facebook adquirió Oculus en USD 2 billones, iniciativa financiada a través deKick Starter (una de las plataformas líderes). Pebble vendió más de 400.000 de sus relojes inteligentes esperando doblar sus ingresos en el 2014, y Skully AR recogió a través de Indiegogo (la plataforma de Crowd funding más grande) USD 1.883.114, o sea, 753% más de lo que requería su emprendimiento de cascos inteligentes para motos
De acuerdo con el reporte de Massolution, las diferentes plataformas de crowd funding aportan cerca de USD 5 billones anuales en financiación a más de 1 millón de iniciativas y calculan que para el 2025 el mercado global de crowd funding valdrá cerca de USD 90 billones, es decir 1,8 veces el tamaño de la actual industria de capital de riesgo.
Estas plataformas además, han ido optimizando su modelo, y ya no solo operan como vehículo cobrando una comisión, sino que han empezado a hacer apuestas directas en proyectos en donde ellos mismo quieren tener participación. Indiegogo recogió del mercado USD 40.000 millones en series B el pasado enero, algo más de los USD 23.000 millones de Tilt y los USD 2.1 millones de Patreon que se especializa en proyectos artísticos.
Sharewood Neiss, co autor de Crowd Funding for Dummies, siente que el crowd funding está llamado a cambiar la industria de la financiación temprana de proyectos en manera similar a como Facebook cambió la industria del networking social. Es ágil, democrática, y sexy para una gran cantidad de millenials que a diferencia de las generaciones anteriores tienen un hambre enorme por el emprendimiento.
¿Quién no quiere ser el próximo Peter Thiel que invirtió en Facebook cuando su valoración era de USD 5.000 millones? Su participación hoy en la red social que después del IPO calculan vale cerca de USD 104 billones paga sin duda el riesgo de apostarle a jóvenes que a veces se cansan de tocar la puertas de un sistema bancario que sin duda no está diseñado para emprendimientos de alto riesgo y hace demandas que muy frecuentemente matan los sueños de grandes ideas.
La democratización de financiación temprana llegó para quedarse y muestra ser una ruta alterna lógica que dará de qué hablar en los próximos años y pondrá a pensar a más de un banquero.
Autor: Pablo Londoño, socio de CTPartners.