No permita que su trabajo se transforme en su tumba
El estancamiento laboral es un problema más frecuente de lo que se sospecha. Los empleados toman un trabajo con mucho entusiasmo y luego su intensidad decae, hasta llegar a niveles que los afectan a ellos y a las empresas.
Este fenómeno recibe el nombre de Síndrome de Estancamiento Laboral que se caracteriza por el conformismo y la falta de entusiasmo. El trabajador que sufre de este síndrome ha llegado a un estado donde el entusiasmo inicial ha pasado, pero se siente cómodo con lo que hace.
Sin embargo, si esa situación se prolonga o se mantiene por mucho tiempo, es cuando surge la apatía o el sentirse quemado.En otras palabras, el estancamiento laboral es una fase en el proceso que termina en el trabajador quemado.
Los psicólogos laborales están de acuerdo con indicar que los trabajadores ambiciosos son los que más sufren el síndrome del estancamiento laboral. Esta situación se debe al hecho que este tipo de profesional llega a un puesto lleno de entusiasmo. Sin embargo, si observa pronto que no tendrá oportunidades para avanzar, su entusiasmo original se convierte en frustración, baja su productividad y termina buscando trabajo en otra empresa donde pueda desarrollarse completamente.
¿Qué puede hacer la empresa para evitarlo?
Si se trata de una empresa responsable con su personal, debe tratar de brindar herramientas para que sus trabajadores puedan progresar dentro de la organización.
Una de estas herramientas es el sistema de evaluación de desempeño que permita que el empleado avance a otras posiciones por sus méritos y ejecutoria.
Sin embargo, muchas empresas cuentan con una evaluación que no valora a cabalidad el desempeño del trabajador. Por ejemplo, utilizan la misma herramienta de evaluación para todo el personal. Es importante observar que no se puede utilizar los mismos criterios para evaluar una secretaria que un ejecutivo. Se requiere varias evaluaciones dependiendo de los puestos y áreas de la organización.
En otras, especialmente cuando son muy pequeñas, no hay, incluso, evaluación de desempeño o, por el contrario, si se cuenta con un excelente sistema de evaluación, pero las oportunidades reales para avanzar no están presentes. Esto ocurre, por lo general, en empresas familiares o en multinacionales donde los puestos ejecutivos son siempre desempeñados por personal extranjero proveniente del país donde se encuentra la casa matriz de la organización.
Independientemente de la situación, lo importante es que las empresas reconozcan el problema y traten, en la medida de sus posibilidades, de permitir que sus empleados avancen, ya que, en caso contrario, se encontrarán con personal descontento, desmotivado y con bajo rendimiento lo cual puede repercutir en la productividad y la imagen de la empresa.
¿Qué puede hacer el trabajador para combatirlo?
Una vez que el profesional entra a laborar en una organización debe:
1. Trazar un plan individual de crecimiento o trayectoria profesional.
2. No dejar de aprender cosas nuevas.
3. Realizar un rastreo permanente de las oportunidades
En conclusión, el síndrome de estancamiento laboral afecta no solo los trabajadores sino también a la empresa que debe procurar subsanar este problema antes que pueda repercutir en su productividad e imagen ante la comunidad.
Fuente: RRHH