Mindfulness para ejecutivos: cinco pasos para aplicarlo

Mindfulness para ejecutivos: cinco pasos para aplicarlo

¿Cuántas conversaciones no productivas ha tenido por no saber ordenar y manejar sus pensamientos? Un experto explica cómo aplicar este modelo.

Los seres humanos vamos por la vida con un juez interno, una vocecita por decirlo de otra manera, que todo el tiempo está analizando, evaluando y opinando. Desafortunadamente, los juicios que emite dicha vocecita generalmente no son nada constructivos e impactan negativamente nuestras acciones, conversaciones, resultados, relaciones, paz mental, y nivel de satisfacción personal y laboral.

Y no es que tener pensamientos, opiniones, juicios y sentimientos tenga algo de malo en sí, sino que más bien estos nos tienen a nosotros; es decir, estamos tan identificados con aquello que pensamos y sentimos que ello nos controla. 

Para contrarrestar esta esclavitud y ser más efectivos es necesario practicar y dominar algo llamado mindfulness, un término del idioma inglés. 

Mindfulness es una de esas prácticas que está de moda, aunque la realidad es que sus orígenes milenarios se remontan a la filosofía budista de hace más de 2,500 años. El término es tan exótico que ni siquiera existe una traducción exacta al español. Lo más cercano es “atención plena” o “presencia mental”, pero ninguno de estos términos acaba por convencer. 

De manera similar, la naturaleza exótica ha ayudado a distanciar a muchas personas que se beneficiarían de ello, ya que cualquier mención de mindfulness evoca imágenes de gurús, swamis o hippies, y un tono esotérico con el que muchas personas prácticas, especialmente en el mundo de los negocios, no se logran identificar.


A continuación presentamos cinco recomendaciones para lograrlo:


1. Tiene pensamientos y sentimientos, pero ellos no son usted.


El primer paso imprescindible para volverse amo de sus pensamientos y sentimientos es captar o "reconocer" que los tiene de manera similar a como tiene una mano y un pie, pero éstos no constituyen su ser.


2. Conviértase en un observador imparcial.

La práctica clave para desarrollar la habilidad del mindfulness es volverse un observador imparcial de todos sus pensamientos y sentimientos. Estamos habituados a pensar y sentir en automático, y es común vernos arrastrados por cualquier pensamiento o sentimiento que fluye por nosotros. 
Ser un observador imparcial involucra distanciarse del flujo constante que existe en nuestra mente y cuerpo, y simplemente observarlo sin juzgarlo.


3. Nombre sus sentimientos y no construya sobre estos.

Otra práctica muy útil es nombrar los sentimientos que tenemos de manera tal que los identifiquemos sin construir sobre estos, lo cual quiere decir no agregarle más basura a la basura. Si está enojado, diga enojo; si  está preocupado, diga preocupación; si tiene miedo, diga miedo, y después déjelo ir. Nombrar nuestros sentimientos sin desarrollar un diálogo interno es una manera poderosa de honrarlos sin volverte esclavo de ellos. 


4. Responda, no reaccione.

Ante una situación adversa es normal reaccionar inmediata e instintivamente al miedo y a la preocupación. 
No lo haga, puesto que ello seguramente será contraproducente. En su lugar, tómese unos segundos para dejar pasar el pensamiento o la emoción no constructiva y responder de manera apropiada. 


5. Practicar, practicar y practicar

Estamos habituados a pensar y sentir en automático. De hecho, y dependiendo de tu edad, tenemos años practicándolo. Como resultado, es predecible que no sea nada fácil cambiar de manera de ser.
Para lograrlo es necesario que adopte una práctica. Algunas personas meditan, lo cual es inmensamente poderoso; pero no es necesario hacerlo de manera exótica: sentado en posición de flor de loto, con velas, incienso y música transcendental.
Simplemente sentarse en silencio, inmóvil y con la espalda erguida, y observar sus pensamientos y sentimientos sin agregar su diálogo interno, es suficiente. 

Otra posibilidad es caminar o hacer ejercicio practicando intencionalmente ser un “observador imparcial” de su flujo mental y emocional. 

En última instancia recuerde que el mindfulness se trata simplemente acerca de estar presente, lo cual es necesario si quieres tener un impacto positivo en su vida. 


Artículo originalmente publicado por: Alto Nivel