Management + Management

Management + Management

Los negocios, las empresas y sus ejecutivos están viviendo momentos interesantes. Desde la última crisis financiera hasta ahora, los paradigmas y modelos bajo los cuales se tomaban las decisiones han ido cambiando y mutando dependiendo de las circunstancias.

Por lo anterior, pero también por muchas otras ra­zones es que la prestigiosa consultora McKinsey decidió conmemorar sus 50 años de publicaciones (McKinsey Quarterly) con una serie de artículos que se pueden agrupar bajo las siguientes temáticas: la necesidad de tener una nueva intuición en el mana­gement, las nuevas fronteras de la estrategia, la in­teligencia artificial y el liderazgo; la evolución de las organizaciones, productividad, crecimiento y como hacer que el capitalismo perdure en el largo plazo.

Por diferentes razones, entre las cuales está el interés de quien escribe esta sección es que intentaré resu­mir dos de las temáticas previamente mencionadas y como están colocan desafíos para los ejecutivos de hoy día.

La primera se refiere al desafío de la estrategia
En los últimos 50 años tanto la teoría como la prác­tica de la estrategia ha tenido muchos cambios. Si en los 60´s la estrategia tenía que ver con planifi­cación; en los 70´s el enfásis estaba en la diversifi­cación de portfolios y la planificación de estos. El foco cambió a la cadena de valor en los 80; y en los 90´s estaba caracterizada por determinar las com­petencias específicas. En el último tiempo, las em­presas y la academia han intentado entender el im­pacto de la estategia en mercados que se mueven más rápidos, en donde existen cambios tecnológi­cos, alto riesgo internacionla y un desafío en temas de big data. La pregunta que se hace cada vez más atingente y relevante es qué es lo que viene ahora. ¿Sirven las herramientas y los marcos preconcebi­dos que teníamos? En ese ejercicio McKinsey con­vocó a una serie de actores relevantes de diferentes sectores para analizar lo anterior. Es difícil poder concluir y determinar temas específicos donde to­dos estuvieran de acuerdo pero un buen resumen se encuentra en el artículo what strategists need:

a meeting of the minds, bajo el subtítulo help wanted. De allí se desprenden las siguientes 7 ne­cesidades para los que hacen es­trategia:

1. técnicas para identificar los cambios estructurales de los cambios cíclicos en el mer­cado externo.
2. técnicas para determinar y encontrar las capacidades que tiene una empresa y que puede construir como le­verage para convertirlas en ventajas competitivas.
3. herramientas para estimular la creación de opciones, par­ticularmente porque el cam­bio que está ocurriendo es rápido y el ámbito de acción de la empresa está cam­biando.
4. herramientas pa­ra estimular la comprensión de fuerzas que son realmen­te dinámicas, con multi­ples efectos de primer, se­gundo, tercer y hasta cuarto orden.
5. herramientas probadas para mejorar los proce­sos de construcción de estrategias, romper la inercia, y salir del pensa­miento tradicional.
6. técnicas para generar in­sights de la información que tienen las empresas (big da­ta) sobre los consumidores, los competidores y los pro­veedores.
7. técnicas para identificar, lla­mar la atención y enfocar a los altos ejecutivos en los riesgos que enfrentan los negocios (más allá del finan­ciero)

La segunda se refiere al desafío del capitalismo
Uno de los desafíos del mundo de los negocios y de los gobier­nos es cómo generar prosperi­dad. Eso de por sí es complejo pero lo anterior se enreda aun más si uno trata de medir la prosperidad. En general, la pros­peridad tiene que ver con la can­tidad de recursos económicos que uno tenga. El punto de in­flexión bajo el cual esta­mos hoy día (expli­cado en el primer párrafo de esta sección) nos obliga a no ser tan miopes y a expandir ese concepto. Hoy en día está más que claro que tenemos que dejar de pensar en que mayores re­cursos económicas implican per se mayores índices de prosperi­dad. En la actualidad, la prospe­ridad en la sociedad no puede ser pensada desde una mirada neta­mente monetaria, como el nivel de ingreso o la riqueza. La pros­peridad se debe entender como la acumulación de soluciones a los problemas de la humanidad. Estas soluciones van desde la cu­ra del ébola hasta como usar me­nos gasolina. Y la evidencia ha mostrado que no son solo los gobiernos los que deben velar para que lo anterior suceda sino que son las empresas y en parti­cular los empresarios los llama­dos a buscar soluciones a proble­mas globales.

Por ello, si uno comprende que las soluciones que produce el capitalismo son las que entregan prosperidad real a las personas, y que la tasa ba­jo lo cual esto sucede es el crecimiento económico, entonces se hace relevan­te el rol que tienen los empresarios y los emprendedo­res para contribuir a tener un país major. Las medidas tradicio­nales bajo las cuales uno mide a las empresas (utilidades, valor de los accionistas, etc) deben ex­pandirse. Los negocios contribu­yen a la sociedad creando pro­ductos y servicios que mejoran la calidad de la vida de las perso­nas. Es cierto que se ha abusado y que muchas veces la maximi­zación de utilidades a cualquier costo ha traído costos negativos. De eso no debemos jactarnos si­no avergorzarnos y comenzar entonces a hablar, entendien­do el rol de los negocios, que las empresas existen para so­lucionar problemas bajo las reglas del mercado (es decir, generando utilidades).

Además de los textos de Mc­Kinsey (que se pueden bajar gra­tuitamen­te desde su página web, www. mckinsey. org), la úl­tiva revista del Harvard Business Re­view trae una serie de artí­culos que plan­tean interrogantes similares. En esta misma línea es que la prestigiosa corporación que lleva el nombre de Pe­ter Drucker ha logrado convo­car para este año a los mayores expositores de los desafíos del management en Viena, Austria. El título de la conferencia es “La gran Transformación - gestio­nando el camino hacia la pros­peridad” (13 y 14 de noviembre). De la invitación se deduce la im­portancia de lo antes expuesto y considerando que esta conferen­cia siempre marca tendencias es importante que los altos ejecu­tivos estén pendientes a las dis­cusiones y conclusiones que allí surjan. Desde ya se puede antici­par que las conversaciones esta­rán marcadas por:

• Un ciclo económico que tie­ne mejorías pero que sigue siendo desigual en los países y las regiones, y que a su vez tiene varios riesgos e incerti­dumbres. Dicha mejora cíclica en el entorno macro entrega­rá una oporunidad única para que los países (politicos y em­presarios) mejoren los deicit estructurales que perduran: altos niveles de deuda y segu­ridad social en riesgo.

• Esperanzas colocadas en que la tecnología proveerá opor­tunidades sin precedente para transformarlo todo, desde los estados, las economías has­ta los negocios. El potencial para poder cambiar mode­los de negocio y transformar­los en nuevas oportunidades se vislumbra como uno de los grandes desafíos de los próxi­mos años. A su vez, los ries­gos y desafíos sobre la ges­tión de capital humano, el desempleo, la productividad y reducción de costos serán parte de la ecuación que ten­drán que manejar los CEOs.
• Estamos frente a un punto de quiebre. O bien el mundo se embarca en crecimiento de largo plazo y prosperidad, o tendremos que ser capaces de gestionar una caída constante en las economías.

Termino con la misma interro­gante con la cual Richard Straub invita a la conferencia… ¿están los líderes y emprendedores ca­pacitados para hacer frente a la gran transformación que nos en­frentamos como sociedad? ¿Có­mo hacemos que el Management se convierta en una herramien­ta efectiva (Drucker la llamaba effective social technology) para transformar las organizaciones?