Las mujeres de la ruralidad son fundamentales para la sostenibilidad

Las mujeres de la ruralidad son fundamentales para la sostenibilidad

En el mundo existen alrededor de 1600 millones de mujeres campesinas que producen el 50% de los alimentos que consumimos, de modo que el impacto de su actividad en el medio ambiente es fundamental. Por lo general, las mujeres son las que cuidan de la tierra y adquieren los conocimientos para su mantenimiento, además de enseñarlos y transmitirlos de generación en generación.

La responsable de Empoderamiento de la Mujer de Fundación Microfinanzas de BBVA, Laura Fernández, indica que las mujeres del ámbito rural que se dedican a labores de la tierra son fundamentales para la sostenibilidad y el mantenimiento de la biodiversidad.

“Cuando se les da capacitación sobre tecnologías medioambientales y sobre medidas de adaptación al cambio climático, las mujeres son más propensas que los hombres a aplicarlas”, asegura la experta.

Uno de los mayores desafíos a los que deben hacer frente las mujeres rurales es el acceso a la financiación para poder desarrollar su actividad o expandir sus mercados, pues tan sólo un 1% accede a créditos y un 2% es propietaria de las tierras que trabajan. El acceso al financiamiento es importante para las mujeres porque en Latinoamérica sólo una de cada dos tiene empleo formal, lo cual obliga a muchas de ellas a vivir de la informalidad o a emprender.

Fernández añade que Latinoamérica tiene la mayor tasa de emprendimiento del mundo, pero éste no es de alto valor añadido, pues normalmente se trata de pequeños comercios que arrancan gracias a los ahorros del hogar.


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Por otra parte, el representante especial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Ignacio Trueba, destaca además, el papel de las tecnologías de la información para establecer nuevas relaciones entre seres humanos en las que se basan, a su juicio, la cooperación y el desarrollo que requieren las comunidades agrarias.

Asimismo, insiste en promover la educación en las mujeres para aprovechar toda su capacidad y posibilitar la consecución de los objetivos de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

 

 

Fuente: EFEverde