Las 15 enfermedades del líder, según el Papa Francisco

Las 15 enfermedades del líder, según el Papa Francisco

Estos males, incluyendo la arrogancia, intolerancia, ceguera y mezquindad, son un peligro para todo líder y toda organización, y pueden afectar a nivel individual y comunitario.

El año pasado el Papa Francisco se dirigió a los líderes de la Curia Romana, los cardenales y otros funcionarios que se encargan de dirigir los órganos administrativos de la Iglesia Católica. El mensaje de la máxima autoridad a sus colegas fue tan impactante que Gary Hamel, experto en negocios, adaptó este mensaje al mundo corporativo en un artículo del Harvard Business Review.

Cuando un líder se ve afectado por estas enfermedades, y no son tratadas, la propia organización se debilita. Es por esto que el Papa afirmó que para tener una iglesia saludable, se necesita tener líderes sanos.

“El equipo de liderazgo es convocado constantemente para mejorar y crecer en armonía y sabiduría, a fin de llevar a cabo su misión de forma plena”, aseguró el Pontífice. “Y, sin embargo, como cualquier organización, como cualquier cuerpo humano, también esta expuesto a enfermedades, mal funcionamiento y debilidades”, agregó.

A continuación presentamos 15 enfermedades (de liderazgo) que pueden debilitar la eficacia de cualquier organización, según el Papa Francisco, quien visitará Ecuador (Quito y Guayaquil) los días 6, 7 y 8 de julio de 2015. 


1. La enfermedad de pensar que somos inmortales, inmunes, o totalmente indispensables. Un líder de un equipo debe ser crítico consigo mismo y estar al día de todas las tareas de sus colaboradores. 


2. Otra enfermedad es estar ocupado de forma excesiva. El famoso “busyness” se encuentra en aquellos que se sumergen en el trabajo y no pueden ver con claridad. El cuerpo y el cerebro necesitan descansar para ser más efectivos.


3. Luego está la enfermedad de “petrificación” mental y emocional. Está presente en los líderes que tienen un corazón de piedra, que tienden a ser “tercos” y se esconden debajo de papeles, perdiendo toda compasión.


4. La enfermedad de la planificación excesiva y del funcionalismo. Cuando un líder tiene todo planificado, hasta el último detalle, y cree que así las cosas saldrán a la perfección, se convierte en un gerente de oficina cuadrado.


5. La enfermedad de la mala coordinación. El líder debe mantener su comunidad a flote, solo así mantendrá equilibrio en el equipo.


6. También hay una especie de “enfermedad de Alzheimer de liderazgo”. Ésta consiste en no recordar a aquellas personas que ayudaron, orientaron o aconsejaron. Siempre se debe mantener la humildad y expresar agradecimiento a los responsables.


7. La enfermedad de rivalidad y vanagloria. Cuando las apariencias, educación o cargos se convierten en el objeto principal en la vida, el líder se olvida de su objetivo fundamental. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria, sino con humildad, estimando los demás como superiores a nosotros mismos”, señaló el Papa.


8. La enfermedad de la esquizofrenia existencial. Esta es la enfermedad de los que viven una doble vida.


9. La enfermedad de chismes, murmuraciones, y traiciones. Esta es una grave enfermedad, puede ser fatal en el ámbito corporativo. Un “sembrador de malas hierbas” es como un asesino a sangre fría del buen nombre de sus colegas, según Hamel.


10. La enfermedad de idolatrar a los superiores. Esta es la enfermedad de aquellos que cortejan a sus superiores con la esperanza de ganar algo a su favor, en lugar de concentrarse en realizar de la mejor manera posible su trabajo.


11. La enfermedad de la indiferencia hacia los demás. Cuando cada líder piensa solo en sí mismo pierde la sinceridad y calidez de las relaciones humanas, que necesita para tener un equipo equilibrado y de alto rendimiento.


12. La enfermedad de un rostro abatido. Esta enfermedad se da en aquellas personas sombrías y austeras, que tratan a los demás con rigor, brusquedad y arrogancia.


13. La enfermedad de acaparamiento. Esto ocurre cuando un líder quiere hacer todo él sin delegar, no por necesidad, sino con el fin de sentirse seguro.


14. La enfermedad de círculos cerrados. Esto se da cuando un líder siente que debe pertenecer a un grupo en el lugar de trabajo.


15. Por último: la enfermedad de la extravagancia y auto-exposición. Esto ocurre cuando un líder convierte su servicio en poder para obtener beneficios materiales. 


Fuente: gestion.pe