La falta de planificación acrecentó la evolución del déficit
El gasto público se incrementó durante el anterior gobierno. Algunas de las de obras construidas están inconclusas o con fallas técnicas. Para este año se proyecta un déficit del 7% del PIB, según expertos.
Uno de los principales retos que enfrenta el Gobierno en materia económica es reducir el déficit fiscal. Según un reportaje de El Telégrafo, inicialmente se calculó que este año llegaría al -3,9% frente al PIB, pero ahora las estimaciones de analistas apuntan a que superaría el -7%.
El pasado 31 de mayo el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, dijo ante la Asamblea Nacional que “si no se hace nada” el déficit llegaría a -7,7%. No obstante, con las acciones que propone la Ley de Fomento Productivo más otras medidas el déficit fiscal alcanzaría un -5,3%.
El déficit fiscal se produce cuando los egresos de un Gobierno superan los ingresos. En términos sencillos, surge cuando se gastan más recursos de los que se perciben.
El resultado global en 2007 fue -0,3%. Su nivel más bajo se presentó en 2014 con -6,3%. Para 2017 se proyectó -4,7%, pero al finalizar el año registró -6,1%, según el Ministerio de Finanzas.
Los niveles actuales preocupan porque se requiere de mayor endeudamiento.
El presupuesto fiscal para 2018 fue aprobado con un financiamiento público de USD 8.253 millones, pero ahora las necesidades se ubican en alrededor de USD 11.000 millones.
Para aligerar la carga está en marcha un plan de austeridad en el sector público. La meta es reducir el gasto en, al menos, USD 1.000 millones por año, lo cual tendrá repercusiones en el crecimiento económico.
¿Cómo llegó Ecuador a estas circunstancias? Tres economistas analizaron factores que influyeron en el aumento del déficit fiscal a lo largo de la última década.
Elevado gasto público, obras sin planificación adecuada y con sobreprecio, opacidad en las cuentas fiscales, endeudamiento desmedido, y desplazamiento del sector privado son algunas de las características señaladas por David Castellanos, de la firma Multienlace; Francisco Briones, de Inteligencia Estratégica; y Marcos López, exmiembro del directorio del Banco Central del Ecuador.
Fuente: El Telégrafo