En los negocios, la política sí importa
El intercambio de puntos de vista genera vínculos entre el Gobierno y las empresas.
| De hecho, no solo afectan la producción mediante la fijación de un salario mínimo o por las tasas tributarias que deben pagar las utilidades sino también permite crear negocios y mitigar riesgos que de otra forma harían inviable mucho de los negocios. A su vez, y en el escenario actual en donde el término capitalismo de Estado pareciera estar en su máxima expresión, no solo por lo ocurrido con la crisis financiera de 2008-2009 sino porque cuando se analizan aquellos países que han escalado posiciones en términos de crecimiento y de contribuciónal PIB mundial son justamente aquellos que han cuestionado de alguna manera el modelo capitalista tradicional. Y es más, esta tendencia no es necesariamente novedosa toda vez que el despegue de Japón en los 50, así como el de Alemanía afines del siglo XIX, presentó signos de capitalismo de Estado. La diferencia con lo que vemos ahora es la magnitud y escala que ha tomado. | ||
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| A su vez, el capitalismo de Estado está en distintos sectores, pero con un foco en industrias relacionadas a energía, provisión de servicios básicos, telecomunicaciones y servicios financieros, entre otros. | ||
| Además, en China el 80% del valor accionario de las empresas está explicado por empresas estatales, mientras que en Rusia, dicho númeroes del 62% y en Brasil del 38%. Dentro de las empresas más importantes en términos de ingresos cuatro de ellas son estatales o controladas por el Estado niveles de regulación ha ido creciendo en la región. | ||
A nivel internacional no es muy diferente. A fines de 2009, McKinsey realizó una encuesta a 1.167 ejecutivos representados en distintas industrias y regiones. En nuestra región los gobiernos son relevantes para los negocios. En países con grandes diferencias sociales que se traducen en alta inequidad (América Latina es la región más desigual del mundo) produce conflictos sociales. Dichos conflictos a su vez repercuten en la tensión que viven los países. | ||
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| Por ello es que las democracias así como la representatividad sontemas relevantes para las ciencias políticas y para los negocios. Pero esto no es simple. Muchas veces los gobiernos generan espacios inadecuados para el correcto funcionamiento de los mercados y, por ende, afectan el crecimiento económico de sus países. Los excesos de regulación, así como el excesivo poder del gobierno han encontrado eco en sociedades fragmentadas pero que generan un marco no adecuado para llevar a cabo negocios. Suponga por un momento que Ud. quiere crear una empresa en Venezuela, de acuerdo a los indicadores del Doing Business; se demoraría alredor de 144 días en crearla mientras que si lo hace en Perú, la cantidad de días es de 26 y en Ecuador de 56 días. Estas cifras que se materializan en cantidad de procedimientos y niveles de burocracia son determinados por los gobiernos. ¿Cómo trabajar con los gobiernos? Los negocios están muy condicionados por el entorno en el cual operan. A su vez el Estado, en general, y los gobiernos, en particular, son actores fundamentales en la determinación de los ambientes de negocios. Hay múltiples maneras en las cuales interviene (políticas sociales, productivas, laborales, etc) y, por tanto, las empresas deben estar preparadas para enfrentarlas,con el instrumental que cada una exige. La pregunta de fondo es de qué depende el ambiente de negocios. La respuesta es demasiado amplia para ser abordada en este espacio. Pero si uno tuviera que encontrar la clave, esta se encuentra en el sistema político que rige al país, toda vez que este es capaz de regular o no las tensiones existentes. Si lo anterior es cierto, seguramente Ud. se está preguntando, ¿si el gobierno es importante con qué lógica debe la empresa aproximarse a los temas de gobierno? Para algunos ejecutivos, las empresas no tienen nada quehacer respecto a las políticas públicas. Para eso, piensan, están las organizaciones gremiales y/o los partidos políticos. Pero no es así. En una sociedad democrática, las empresas y/o industrias tienen un amplio repertorio de oportunidades para hacer valer sus puntos de vista e influir en las políticas. Y legítimamente. Todas y cada una de las empresas, por ejemplo, tiene interés en que el esquema tributario no discrimine -a favor o en contra- a ciertos sectores productivos en particular. Lograr que el clima de opinión favorezca esa premisa es un objetivo del todo legítimo. Sin embargo, es más fácil de obtener en la medida que una empresa logra posicionarse globalmente y recibir el reconocimiento y el respeto de la sociedad. Por último, las empresas también deben desarrollar vínculos con las autoridades. Ello parte por el conocimiento personal de ellas, pero se robustece en el intercambio permanente de información y puntos de vista sobre materias que pueden llegar a ser objeto de divergencia. En este trato, los ejecutivos no sólo se van construyendo una plataforma de credibilidad respecto de las autoridades, también generan disposiciones para la autorregulación y la anticipación de los problemas. El debate tras la muerte de Chávez ha sido quién seguirá con su modelo en la región. Pero más allá de eso, lo atractivo es entender- desde el punto de los negocios- la relevancia que tiene cada actor (gobiernos y gobernantes). Solo en el hecho de reconocer al otro como un actor relevante y válido hace que los niveles de interacción y de influencias cambien y permitan una mayor colaboración público-privada. |