El impacto del billonario derrumbe de la bolsa de valores en China
Las Bolsas chinas han seguido en caída libre ante la incapacidad de las autoridades de calmar a los inversores. El índice de referencia en Shanghái, el mayor del país, cayó un 5,9% y cerró en mínimos de cuatro meses.
En la ciudad vieja de Shanghái, a inicios de este año, la mayoría de los rumores y conversaciones de los dueños de tiendas y puestos callejeros de la zona tenían como tema favorito a las fortunas que se podían hacer al otro lado del viejo río Huangpu, en la Bolsa de Valores de Shanghái.
"Yo nunca había invertido en la bolsa de valores", cuenta LinJinxia, una vecina de la zona". Pero me dejé influenciar por la conversación".
Lin vive en el séptimo piso de un edificio lleno de viejas y polvorientas bicicletas, en un minúsculo apartamento que comparte con su esposo y su hijo de cuatro años de edad. En mayo de este año, invirtieron buena parte de la misma en la bolsa, colocando más de 200.000 yuanes (unos USD 32.000) en cuatro compañías diferentes.
Parecía una inversión inteligente, con acciones en el mundo de la electrónica, la moda y la industria automotriz. Pero el momento no podía ser peor: el valor colectivo de todas sus acciones se desplomó hasta la mitad de su precio original, lo que significó una pérdida de unos 100.000 yuanes.
"Perdí mucho del dinero por el que había trabajado tan duro", cuenta Lin. "Ahora tengo que ahorrar y reducir mis gastos", le dijo a la BBC.
¿Qué sucedió?
Parte del problema es que en China, a diferencia de Europa y Estados Unidos, el 80% de los inversionistas son individuos. Y muchos de ellos son nuevos e inexpertos, por lo que a menudo se dejan guiar por caprichos y rumores. Eso hace al mercado particularmente susceptible a rápidos cambios provocados por el denominado comportamiento de rebaño.
Y, precisamente, después de haber hecho subir los precios de las acciones en China de forma sostenida por más de un año, el 12 de junio el grupo decidió repentinamente dar la vuelta.
Tres semanas después, el valor del mercado se había reducido en un tercio, provocando una pérdida de USD 3,2 billones.
Ante esta situación, el Gobierno Chino les prohibió este jueves 9 de julio a los individuos con una cantidad de acciones mayor al 5% del valor de una empresa que vendan sus títulos durante los próximos seis meses.
Impacto económico
Parte del problema es que, para el Partido Comunista chino, una pujante bolsa de valores era un componente clave para la transición hacia una sociedad de consumo.
El creciente número de accionistas servía tanto para recapitalizar a las compañías locales como para hacer que cada vez más chinos se sintieran más ricos.
Pero ahora las autoridades se ven enfrentadas a la tenebrosa posibilidad de que el mercado tenga el efecto contrario. Y, con sus ahorros evaporándose rápidamente, millones de pequeños inversionistas podrían empezar a apretarse el cinturón. Algo que podría tener un impacto negativo tanto para la economía china como a nivel mundial.
Por ahora, sin embargo, son solo los recién llegados a la bolsa de valores los que se han visto afectados, pues en el largo plazo la reciente depreciación ha sido fácilmente compensada por las ganancias obtenidas con anterioridad.
Varios analistas creen además que un colapso total del mercado de valores chino no debería tener mayores repercusiones a nivel global.
"Su bolsa de valores es muy pequeña, minúscula, caso completamente irrelevante", dice Chen Long, un economista especialista en China que trabaja para al firma Gavekal Dragonomics.
"Equivale a nada más el 5% de la riqueza de los hogares chinos", explica. "Y, además, el mercado todavía está por encima de donde estaba el año pasado".
Desde esta perspectiva el precio de las acciones chinas todavía podría caer más antes de que nadie, y especialmente el gobierno, tenga realmente motivos para entrar en pánico.
Lo que sugeriría que las acciones Pekín podrían estar motivadas más por preocupaciones políticas que económicas. Efectivamente, en medio de la actual desaceleración de su economía lo último que necesita el Gobierno es hordas de pequeños inversionistas saliendo a la calle a protestar.
Y, al menos por el momento, esa parte de la estrategia parece estar funcionando, pues no se ven signos de enojo. LinJinxia, por ejemplo, planea conservar sus acciones con la esperanza de que su valor vuelva a subir.
"Confío en que el Gobierno va a saber aplicar las estrategias necesarias", le dice a la BBC.
Fuentes: BBC Mundo y El País