El fin de la retención: cuando el compromiso se convierte en resultados
Carlos Alustiza, CEO Great Place to Work® Argentina
Durante el Certification Day Guayaquil 2026, Carlos Alustiza, CEO de Great Place to Work® Argentina, presentó la conferencia “El fin de la retención: cuando el compromiso se convierte en resultados”, en la que planteó una nueva mirada sobre la gestión del talento. Para el ejecutivo, las organizaciones deben dejar atrás la idea de “retener” colaboradores y enfocarse en construir experiencias laborales que generen compromiso, confianza y sentido de pertenencia.
Carlos propuso una idea disruptiva: “Pensemos que la retención murió”. Bajo esta perspectiva, el desafío ya no consiste en buscar mecanismos para que las personas permanezcan, sino en crear condiciones para que “quieran quedarse, elijan quedarse”. El salario, los beneficios y la reputación de una empresa pueden atraer talento, pero son las experiencias cotidianas las que determinan su compromiso y permanencia.
La cultura organizacional, además, tiene una relación directa con la innovación. Durante su intervención, Alustiza presentó el Innovation Velocity Rate, una métrica que permite observar cómo las ideas generadas dentro de una organización encuentran caminos para convertirse en acciones y soluciones concretas. “Las empresas extraordinarias lo que buscan es ver cómo esas ideas rápidamente se convierten en acciones, en mejoras”, explicó.
El compromiso también puede traducirse en resultados económicos. Carlos destacó que, de acuerdo con datos de Great Place to Work® Argentina, la contribución económica de los colaboradores en empresas reconocidas como mejores lugares para trabajar puede superar ampliamente a la del mercado. “Esto no significa que las personas trabajan seis veces más”, aclaró, sino que cuando conectan su tarea diaria con el impacto que generan en el negocio, “el compromiso es totalmente distinto”.
La conclusión de Alustiza puso al liderazgo en el centro de esta transformación: “Los resultados son el producto de una cultura organizacional”. Las experiencias que generan los líderes —a través de la justicia, transparencia, equidad y oportunidades de desarrollo— determinan cuánto pueden aportar las personas. Así, el verdadero reto empresarial deja de ser retener talento y pasa a ser crear culturas donde el compromiso se transforme en contribución, innovación y resultados para el negocio.