El ataque cibernético empieza antes de que la empresa lo vea
Un ciberataque puede permanecer oculto durante semanas o meses antes de convertirse en una crisis visible para la organización.
El auge de la inteligencia artificial está ampliando la superficie de ataque y obliga a las empresas a revisar cómo protegen sus activos digitales. Willie Reyes, consultor en ciberseguridad y docente de la UEES, advierte que la madurez todavía es desigual: “Las entidades financieras invierten más porque están altamente reguladas y auditadas”.
En las compañías pequeñas, la vulnerabilidad no siempre está en la falta de tecnología, sino en la estructura. Reyes advierte que “muchas empresas pequeñas ni siquiera tienen un departamento de seguridad; la misma persona de TI termina cubriendo todo”. Esta concentración de funciones limita la especialización y puede debilitar la capacidad de respuesta.
Cuando ocurre un incidente, la capacidad de reacción depende de lo que se preparó antes. Reyes toma como referencia un ciclo de cinco etapas: identificar, proteger, detectar, responder y recuperar. “Muchas empresas todavía no tienen esto documentado”. Sin monitoreo, alertas y protocolos claros, un ataque puede avanzar antes de ser detectado.
El dato, objetivo del ataque
El phishing continúa entre las principales puertas de entrada porque explota el factor humano. “Es imposible garantizar que nadie vaya a caer, pero sí se puede trabajar en concientización y campañas”, explica Reyes. Una vez dentro, el atacante busca permisos, se mueve lateralmente y trata de llegar al activo de mayor valor de la organización: los datos.
La nube y el desarrollo de software abren nuevas superficies de riesgo. Reyes insiste en incorporar seguridad desde el diseño, revisar código y evitar credenciales expuestas en repositorios públicos. “Las empresas que se están moviendo a la nube tienen que hacerlo de manera segura”. Un error de configuración puede convertirse en una puerta de entrada crítica.
También te puede interesar: Centros de datos: Ecuador afina las reglas para sostener su salto digital
Una decisión que llega a la gerencia
Ante un ransomware, Reyes recomienda priorizar la recuperación antes que la negociación. “Tener un respaldo no sirve si nunca se ha probado”. La respuesta, añade, debe contemplar comunicación de crisis y llegar al nivel gerencial: CEO, CISO y directorio deben evaluar el impacto financiero, operativo y reputacional antes de decidir.
Phishing
Continúa como uno de los principales vectores de entrada porque aprovecha la urgencia, la confianza y el comportamiento de los usuarios.
Seguridad desde el diseño
Los controles deben incorporarse desde el desarrollo de una aplicación para impedir que vulnerabilidades críticas lleguen al ambiente productivo.
Backups probados
Contar con respaldos no garantiza la recuperación: la empresa debe comprobar periódicamente que puede restaurar sus sistemas y datos.