Cuatro errores comunes del management
Los empleados son su negocio y mantenerlos motivados tiene un resultado directo en su productividad; sin embargo, hoy en día esto es difícil de lograr: el 70% de los trabajadores no se sienten comprometidos con su trabajo.
Muchas veces es el propietario y no el trabajador el del problema. Pero con unos pequeños cambios personales en su estilo de liderazgo podrá mejorar considerablemente el engagement del equipo.
A continuación cuatro errores de management que un líder debe corregir:
1. No identificar lo que es más importante
Cuando un gerente se frustra con sus empleados empieza a enfocarse en cosas pequeñas en lugar de lo que realmente se necesita lograr. Aunque las cosas pequeñas pueden convertirse en grandes problemas, es importante que los líderes de negocios estén claros sobre sí mismos y las metas a largo plazo.
2. No establecer expectativas
Muchos gerentes expresan frustración por lo que sus empleados les falta. Pero cuando se preguntan si han establecido expectativas para sus trabajadores, casi siempre admiten que no. No puede esperar que sus empleados sean lectores de mentes. Aunque es importante que los empleados se comuniquen entre ellos y con sus jefes, es igual de importante que el CEO de la empresa establezca expectativas medibles y que las comuniquen claramente con sus empleados.
3. No corregir errores a tiempo
La falta de corrección da origen a malos hábitos y mediocridad. Si los empleados no están cumpliendo las expectativas que fueron claramente establecidas, es momento de que corrija el problema inmediatamente. Si lo pospone correrá grandes riesgos, ya que los malos hábitos serán más difíciles de corregir después y creará una baja moral si deja que alguien se “salga con la suya”.
4. No ser abierto con la retroalimentación
Los empleadores y gerentes comúnmente utilizan las evaluaciones anuales como el único foro para proveer retroalimentación a sus subordinados. Sin embargo, las evaluaciones formales son justo eso: una formalidad. La retroalimentación más productiva para los empleados es la orgánica; aquella que se da cuando se reconoce un trabajo bien hecho y cuando se corrige un desempeño mediocre en tiempo real.
Mediante este ejemplo, es una oportunidad para pedir a sus empleados que den una retroalimentación. Pocos jefes piensan que es una buena idea solicitar retroalimentación a sus empleados, por temor a romper con una estructura organizacional jerárquica.
No obstante, los gerentes tienen la oportunidad de establecer el tono sobre cómo se ofrece y recibe la retroalimentación. Implementar una práctica donde la retroalimentación se hace de manera profesional y con el único propósito de aumentar la productividad resulta en incrementos instantáneos de comunicación interna y respeto mutuo.
Fuente: soyentrepreneur.com
A continuación cuatro errores de management que un líder debe corregir:
1. No identificar lo que es más importante
Cuando un gerente se frustra con sus empleados empieza a enfocarse en cosas pequeñas en lugar de lo que realmente se necesita lograr. Aunque las cosas pequeñas pueden convertirse en grandes problemas, es importante que los líderes de negocios estén claros sobre sí mismos y las metas a largo plazo.
2. No establecer expectativas
Muchos gerentes expresan frustración por lo que sus empleados les falta. Pero cuando se preguntan si han establecido expectativas para sus trabajadores, casi siempre admiten que no. No puede esperar que sus empleados sean lectores de mentes. Aunque es importante que los empleados se comuniquen entre ellos y con sus jefes, es igual de importante que el CEO de la empresa establezca expectativas medibles y que las comuniquen claramente con sus empleados.
3. No corregir errores a tiempo
La falta de corrección da origen a malos hábitos y mediocridad. Si los empleados no están cumpliendo las expectativas que fueron claramente establecidas, es momento de que corrija el problema inmediatamente. Si lo pospone correrá grandes riesgos, ya que los malos hábitos serán más difíciles de corregir después y creará una baja moral si deja que alguien se “salga con la suya”.
4. No ser abierto con la retroalimentación
Los empleadores y gerentes comúnmente utilizan las evaluaciones anuales como el único foro para proveer retroalimentación a sus subordinados. Sin embargo, las evaluaciones formales son justo eso: una formalidad. La retroalimentación más productiva para los empleados es la orgánica; aquella que se da cuando se reconoce un trabajo bien hecho y cuando se corrige un desempeño mediocre en tiempo real.
Mediante este ejemplo, es una oportunidad para pedir a sus empleados que den una retroalimentación. Pocos jefes piensan que es una buena idea solicitar retroalimentación a sus empleados, por temor a romper con una estructura organizacional jerárquica.
No obstante, los gerentes tienen la oportunidad de establecer el tono sobre cómo se ofrece y recibe la retroalimentación. Implementar una práctica donde la retroalimentación se hace de manera profesional y con el único propósito de aumentar la productividad resulta en incrementos instantáneos de comunicación interna y respeto mutuo.
Fuente: soyentrepreneur.com