Construir y diseñar desde la observación

Construir y diseñar desde la observación

Antes de que exista un edificio, existe una pregunta.

¿Cómo se mueve la gente por un lugar? ¿Dónde cae la luz durante la tarde? ¿Qué relación tiene ese terreno con el paisaje que lo rodea? ¿Qué experiencias podrían ocurrir ahí dentro de cinco, diez o veinte años?

Para Felipe Palacios y Johann Moeller, fundadores de ARCHITEKTEN, la arquitectura comienza mucho antes de los planos y bastante antes de la construcción. Fundado en 2016 en Cumbayá, ARCHITEKTEN integra arquitectura, paisaje y construcción dentro de una misma práctica. Esa aproximación les ha permitido desarrollar proyectos donde el diseño se entiende de manera integral, desde el territorio hasta el detalle.

Uno de los errores más frecuentes, según ambos arquitectos, es subestimar la planificación que existe detrás de una obra. Para Johann, muchas veces se desconoce la cantidad de profesionales, estudios y procesos que intervienen antes de que un proyecto pueda construirse. Felipe añade otra mirada. A su criterio, muchas veces la conversación se reduce a metros cuadrados, rentabilidad o capacidad constructiva. En ese camino se pierde algo esencial: la posibilidad de que la arquitectura produzca cambios positivos en las personas y en los lugares donde se implanta. Cuando se enfrentan a un terreno, la atención no está puesta únicamente en la futura edificación. Comprender el contexto, las personas y las dinámicas que ya existen en el lugar forma parte de las primeras etapas del proceso. 

Del territorio al detalle 

El paisaje ocupa un lugar central dentro de la oficina. Mientras en muchos proyectos las áreas verdes suelen resolverse al final del proceso, el estudio procura incorporarlas desde el inicio. Para Palacios, no deberían funcionar como un complemento decorativo ni como una respuesta superficial a las exigencias de sostenibilidad. "Puede entenderse casi como una ingeniería más", explica. Dentro de ARCHITEKTEN, el paisaje, el interiorismo, la iluminación, el confort y la construcción forman parte de una misma conversación. “Nos acercamos desde la amplitud del territorio hasta la miniatura del objeto y del mobiliario”, agrega. Esa forma de trabajar estuvo presente en el desarrollo del nuevo campus del Colegio Americano de Quito, un proyecto que describen como un ejercicio de escucha permanente. Comprender las necesidades de estudiantes, profesores y familias fue tan importante como resolver aspectos técnicos o constructivos.

 

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La arquitectura como legado

Hacia el final de la conversación surge una pregunta inevitable. ¿Cómo les gustaría que se recuerde su trabajo dentro de treinta años? Ninguno menciona premios. Ninguno habla de edificios emblemáticos. Johann espera que las futuras generaciones encuentren mejores espacios gracias a las semillas que hoy se están sembrando desde la práctica profesional y la academia. Felipe imagina que las obras puedan hablar por sí mismas; que quienes las recorran reconozcan una forma de pensar comprometida con las personas, el paisaje, la ciudad y el entorno. Las respuestas son distintas, pero apuntan en una misma dirección: una arquitectura que entiende los edificios como parte de algo más amplio que el proyecto en sí. 

Las voces del estudio 

Felipe Palacios, Arquitecto y paisajista.

Encuentra en el paisaje una herramienta para conectar arquitectura, naturaleza y espacio público. Su trabajo explora cómo los procesos naturales pueden integrarse al diseño desde las primeras etapas de un proyecto.

Johann Moeller, Arquitecto y urbanista.

Entiende la arquitectura como el resultado de una planificación rigurosa y una mirada integral  del diseño. Su interés se centra en la relación entre técnica, contexto y experiencia humana.