Cómo el "Black Friday" ha conquistado y transformado los hábitos de los consumidores

Cómo el "Black Friday" ha conquistado y transformado los hábitos de los consumidores

La historia está llena de ejemplos de tradiciones, prácticas empresariales, técnicas de mercado y fiestas que los consumidores han importado o visto como se importaban desde otros lugares. Y lo cierto es que en la lista de elementos importados o copiados hay incluso cosas que parecen una parte incuestionable de las tradiciones de siempre.

Y en la lista de elementos que se están importando y que podrían incorporarse de forma definitiva en los próximos años al calendario de cuestiones que se celebran están el Viernes Negro o Black Friday y el Ciberlunes o Cyber Monday. Las dos 'festividades' son 100% estadounidenses y, sin embargo, cada vez forman parte más de nuestro vocabulario: tanto el Black Friday como el Cyber Monday han cruzado fronteras, donde se podrían convertir en una parte fundamental del calendario comercial (ya están consiguiendo cifras impresionantes de gasto).

El Black Friday es una celebración comercial navideña de Estados Unidos que parte de un hecho en el calendario. El Viernes Negro se celebra cada último viernes de noviembre, ya que el día anterior es festivo en el país (es Acción de Gracias) y los consumidores tienen por delante un puente. El Black Friday es una jornada de descuentos masivos que funciona muy bien históricamente porque se celebra prácticamente un mes antes de Navidad y es, por ello, una jornada para comprar en masa los regalos navideños. El Black Friday lleva celebrándose desde los años 60 en Estados Unidos y, desde principios del siglo XXI, se sumó a la celebración el Cyber Monday, cuando tras la resaca de compras físicas los consumidores acaban en internet en el día de vuelta al trabajo comprando en el e-commerce.

La culpa la tienen Amazon y Apple
Amazon y Apple empezaron a lanzar ofertas asociadas al Black Friday y, aunque al principio estaban solas en la aventura, muy pronto fueron copiadas por otras compañías, estadounidenses e incluso europeas, que también se entregaron a las ofertas. La presencia del término entre las compañías europeas empezó a ser más o menos habitual hacia 2010 y desde entonces las compañías lo han importado casi sin vuelta atrás.

El boom de internet ayudó también a que se popularizaran los conceptos y las prácticas. "Como comprar online es algo global, las tendencias de otras regiones se asimilan de forma más fácil", explicaba Alastair McCaig, analista de IG Group, a la CNN.
Las propias tiendas y las propias marcas son las que han educado a los consumidores para comprender el potencial de la fecha y para asimilar las reglas de juego. En algunos mercados, como es el caso de Reino Unido, la fecha es ya una muy importante dentro del calendario de compras. Muchas son las marcas que se suman al Black Friday en ese mercado y mucho es el gasto que realizan los consumidores.

Según un estudio de RetailMeNot, las previsiones están en que en este año se gasten 1.500 millones de libras esterlinas, unos USD 2.260 millones, en el Black Friday, de los que dos tercios del consumo corresponderán al mercado británico.