BID advierte una desaceleración de la productividad agrícola y señala oportunidades clave para Ecuador y la región
La productividad agrícola de América Latina y el Caribe enfrenta un punto de inflexión. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó el informe Productividad agrícola en América Latina y el Caribe: qué sabemos y hacia dónde vamos. El análisis concluye que los países de la región tienen una oportunidad estratégica para impulsar la eficiencia del sector, fortalecer la seguridad alimentaria y avanzar hacia un modelo productivo más sostenible.
A nivel regional, el BID señala que aunque la producción total se ha multiplicado por seis desde 1960, el crecimiento reciente depende en mayor medida del aumento de insumos; tierra, mano de obra, fertilizantes, maquinaria y agua; que de mejoras reales en productividad.
Entre 2010 y 2020, la productividad total de los factores (PTF) creció apenas 0,9% anual, una cifra inferior al 1,7% registrado en las seis décadas previas. Esta desaceleración representa un riesgo para una región donde el 28% de la población enfrenta inseguridad alimentaria y cerca de cuatro de cada diez habitantes rurales viven en pobreza.
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El informe destaca además que la productividad agrícola continúa siendo un componente fundamental para el desarrollo económico: la agricultura aporta el 6% del PIB regional, genera el 15% del empleo y representa el 24% de las exportaciones.
Contexto en Ecuador
El análisis señala que entre 2014 y 2023 la productividad agrícola de Ecuador creció 4,5% anual, impulsada principalmente por avances tecnológicos. Sin embargo, el BID advierte que los agricultores no están aprovechando plenamente las tecnologías disponibles, debido al deterioro en el desempeño gerencial.
A nivel territorial, la región Costa registró los mayores incrementos de productividad, mientras que la Sierra quedó rezagada, posiblemente influenciada por condiciones climáticas más complejas.