Aprendiendo del tercer sector: el caso de Ashoka
El proceso de selección de Ashoka (www.ashoka.org) de sus emprendedores está definido de la siguiente manera:
Idea nueva: buscan una nueva solución o enfoque a algún problema social que cambie los parámetros de acción en cualquier campo.
- Impacto social: la idea debe ser lo suficientemente buena e innovadora para cumplir con el requerimiento del punto anterior y, además, generar un impacto relevante en el campo de acción del proyecto.
- Creatividad: el emprendedor debe enfrentar los problemas con creatividad, así como tener la capacidad de fijar metas acorde con los objetivos para llevar dicho proceso creativo a un proyecto tangible y exitoso.
- Calidad emprendedora: es según ellos mismos el criterio más relevante a la hora de evaluar a un emprendedor. Ashoka busca a los Steve Jobs del emprendimiento social, personas con liderazgo que ven oportunidad para la innovación y están dispuestos a dar lo mejor de sí para cumplir su objetivo.
- Fibra ética: un elemento clave de la selección de Ashoka se hace a través de la confianza que este emprendedor proyecte en la comisión evaluadora. Vale decir, una parte de la decisión se toma visceralmente. Esto tiene su explicación ya que el modelo de Ashoka se basa en las personas y en sus capacidades más que en los proyectos.