Apple podría convertirse en el nuevo rival de Netflix

Apple podría convertirse en el nuevo rival de Netflix

La compañía de la manzana empezará a crear contenidos originales, de acuerdo con un reporte de The Wall Street Journal.

De acuerdo con un reporte del periódico The Wall Street Journal, la empresa fundada por Steve Jobs, ha estado “en conversaciones con productores veteranos en los meses recientes acerca de comprar derechos para programas de TV con guión”, al que tendrían acceso los suscriptores de Apple Music, quienes pagan 10 dólares mensuales por contenidos musicales.


“Esta es una de las cosas más importantes que Apple podría hacer”, explica James McQuivey, analista de Forrester en entrevista con Expansión. “Entrar al negocios de los videos es menos sobre videos y más sobre ser un jugador regular y emocionalmente importante en la vida diaria de la gente”.


El reporte indica que el movimiento es parte de un esfuerzo para darle mayor empuje a Apple Music, que si bien se ha mantenido creciendo establemente -con un alza en ganancias de 22% en el tercer trimestre de 2016- aún se mantiene detrás de Spotify en número de usuarios totales.


“En realidad no sorprende que Apple se mueva en esa dirección, todo su ecosistema se dirige hacia convertirse en una empresa no solo tecnológica sino de entretenimiento”, considera Radamés Camargo, analista de The CIU. “Desde el iPhone, hasta Apple Music y Apple TV, tienen todo un arsenal para tener un buen papel en producción”.


Los contenidos que Apple planea realizar podrían compararse con las exitosas series como Westworld de HBO y Stranger Things de Netflix y verán la luz hacia finales de 2017. De acuerdo con McQuivey, esto le permitirá a la empresa crear un nuevo tipo de conexión emocional con sus clientes.


“Aunque las personas con dispositivos de Apple utilizan Apple todos los días, transfieren la alegría y emoción de usar los dispositivos a las aplicaciones -Uber, Venmo, Google Maps”, asegura. “Apple necesita conseguir una conexión de alta frecuencia y rica en emociones con sus clientes, o ver cómo otras compañías roban sus corazones. Primero el corazón, después sus dispositivos”.



Fuente: Expansión