5 retos que enfrentan los emprendedores en la incubación

5 retos que enfrentan los emprendedores en la incubación

Cerca de 80% de las ideas sin un proceso de incubación mueren; el miedo y la falta de financimiento para son elementos en contra.

Estadísticas de diversas incubadoras de negocios indican que 80% de las idea de negocio que no pasa por un proceso de incubación muere durante los dos primeros años de operación. 

 “Con el apoyo de una incubadora el porcentaje de éxito se revierte y 80% de los negocios subsiste en el tiempo”, dijo el Director de la incubadora de negocios del Tec de Monterrey campus Santa Fe, Rafael Castillo.

“Una incubadora de negocios te enseña a desarrollar empresas, no negocios. Las primeras perduran y crecen en el tiempo, los segundos sólo te sacarán de un apuro económico momentáneo”, aseguró el director de la incubadora de la FCA-UNAM, Francisco Martinez.

Pese a que existe el apoyo para que los emprendedores continúen el desarrollo de sus ideas de negocio, hay factores externos e internos que los pueden hacer flaquear en el camino.


1. Miedo a continuar con un proyecto de vida.
Emprender es un proyecto de vida a largo plazo. Quién decida hacerlo debe estar convencido de qué es lo que quiere y trabajar para lograrlo. 

“Los emprendedores deben cambiar su mentalidad, aprender a administrar su tiempo, enfocarse en objetivos, dejar horarios fijos y vacaciones para entrar en una nueva realidad en la que pocos se atreven a continuar”, dijo el Coordinador de la Incubadora de negocios de la UDG, campus Valles,  Carlos Santamaría Velasco, una institución que detona cinco proyectos al año de 10 que recibe.


2. Falta de financiamiento para pagar la incubación.
El proceso de incubar puede costarle al empresario una renta mensual alta. Todo depende de las características de la incubadora, instalaciones, servicios prestados y tipo de proyecto. El costo se multiplica en el tiempo y sale del bolsillo del emprendedor, pues es un proceso de incubación puede durar entre 6 meses y un año.


3. No innovar ni estar en sectores estratégicos.
En muchas ocasiones el emprendedor se enamora tanto de su proyecto de negocio, que no se da cuenta que no hay mercado para él o que éste ya está muy saturado. El emprendedor debe saber escuchar. Conocer las condiciones en que está el mercado donde participará, y saber cambiar con él.

“El emprendedor no debe esperar a que las cosas sucedan, debe actualizarse sobre lo que la gente pide y crear grupos multidisciplinarios que le permitan responder con rapidez”, dijo Francisco Martínez, de la FCA-UNAM.


4. Falta del uso de la tecnología y poco impacto social o sustentable.
Los consumidores de hoy quieren productos o servicios de empresas que demuestren que están preocupadas por el cuidado del medio ambiente, el impacto social y la comunicación constante con ellos.

“Hacer dinero y mejorar a la sociedad están conjugados, sólo es cuestión de que los emprendedores se informen y pierdan el miedo”, dijo el Coordinador de la incubadora de negocios de la Universidad IBERO, Santiago Corro, una institución que detona proyectos solo de la comunidad universitaria.

 
5. No ofrecen valor agregado.

No importa qué tipo o giro de proyecto sea el que desarrolle el  emprendedor, ya sea tradicional o de tecnología, éste debe tener clara su propuesta de valor, si no la tiene no sabrá cómo vender su producto o servicio en un futuro.

“La propuesta de valor debe tener una dimensión material (identificar con qué recursos cuentas para hacerlo), una funcional (qué propósito o fin cumplirá el producto), una dimensión emocional (qué emoción despertará en el cliente), una económica (definir cuál es el precio y si es competitivo)”, explicó el jefe de la incubadora de la Universidad La Salle, Mario Alberto García.


Artículo originalmente publicado por: CNN Expansion