3 lecciones para un gran pitch
Kevin O'Leary, inversionista que participa en Shark Tank, habla sobre lo que busca en una startup y los puntos que se debe cubrir al buscar capital.
Shark Tank, un show televisivo tipo ‘reality’ que tiene lugar en Estados Unidos, muestra como varios emprendedores presentan sus proyectos frente a un grupo de inversionistas. Allí se pueden ver algunas oportunidades para los emprendedores.
Kevin O’Leary, uno de los fundadores del show, periodista, emprendedor e inversionista de varios negocios alrededor del mundo, señaló: “antes de invertir en una startup me fijo en tres cosas: el mercado al que le van a apostar, que sea una startup que tenga nuevas ideas y que sea un producto o servicio en el que las ganancias sean altas y la inversión baja”.
Con más de 25 años invirtiendo en diversas startups, este inversionista supo apostarle a proyectos con una visión global, así los emprendedores entran a mercados muy competidos y pueden crear estrategias que los llevarán al éxito.
Como dueño y fundador de varias empresas, ha investigado desde hace varios años lo que se requiere para que un inversionista apueste por su proyecto. Sus compañeros y él vieron videos de los programas de Dragon’s Den y de Shark Tank y encontraron que el 100% de los tratos financiados tenían un pitch que cumplía con tres puntos esenciales:
1. Articular la idea en poco tiempo.
El emprendedor pudo articular su idea en 90 segundos o menos. “En muchos casos fue en menos de 60 segundos”, dice O’Leary.
2. Saber ejecutar un plan de negocios.
En estos show, los ejecutivos eran capaces de tomar la idea y ejecutarla en el plan de negocios. Esto es clave para que la idea arranque.
3. Conocer bien los números.
Muchas veces tienen una gran idea y ejecutan el plan a la perfección, pero no lo entienden desde una base numérica. Si no son buenos con los números deben traer a alguien que sí lo sea. Según O’Leary aquí es cuando la mayoría de los proyectos fracasan.
“Siempre he dicho que los nuevos negocios fracasan por dos razones: mala gestión y cuando no saben cuidar el dinero. Los emprendedores deben entender que el capital es como la sangre del negocio y que si no se cuida, se puede perder hasta el último centavo”, afirmó el inversionista.
Según O’Leary, usualmente el 20% de los negocios nuevos fracasa, pero después de su participación en los programas de televisión (Dragon’s Den y Shark Tank) se dio cuenta de algo muy interesante. En los últimos seis años, la tasa de éxito de los nuevos negocios ha sido del 36%.
Fuente: Alto Nivel
Kevin O’Leary, uno de los fundadores del show, periodista, emprendedor e inversionista de varios negocios alrededor del mundo, señaló: “antes de invertir en una startup me fijo en tres cosas: el mercado al que le van a apostar, que sea una startup que tenga nuevas ideas y que sea un producto o servicio en el que las ganancias sean altas y la inversión baja”.
Con más de 25 años invirtiendo en diversas startups, este inversionista supo apostarle a proyectos con una visión global, así los emprendedores entran a mercados muy competidos y pueden crear estrategias que los llevarán al éxito.
Como dueño y fundador de varias empresas, ha investigado desde hace varios años lo que se requiere para que un inversionista apueste por su proyecto. Sus compañeros y él vieron videos de los programas de Dragon’s Den y de Shark Tank y encontraron que el 100% de los tratos financiados tenían un pitch que cumplía con tres puntos esenciales:
1. Articular la idea en poco tiempo.
El emprendedor pudo articular su idea en 90 segundos o menos. “En muchos casos fue en menos de 60 segundos”, dice O’Leary.
2. Saber ejecutar un plan de negocios.
En estos show, los ejecutivos eran capaces de tomar la idea y ejecutarla en el plan de negocios. Esto es clave para que la idea arranque.
3. Conocer bien los números.
Muchas veces tienen una gran idea y ejecutan el plan a la perfección, pero no lo entienden desde una base numérica. Si no son buenos con los números deben traer a alguien que sí lo sea. Según O’Leary aquí es cuando la mayoría de los proyectos fracasan.
“Siempre he dicho que los nuevos negocios fracasan por dos razones: mala gestión y cuando no saben cuidar el dinero. Los emprendedores deben entender que el capital es como la sangre del negocio y que si no se cuida, se puede perder hasta el último centavo”, afirmó el inversionista.
Según O’Leary, usualmente el 20% de los negocios nuevos fracasa, pero después de su participación en los programas de televisión (Dragon’s Den y Shark Tank) se dio cuenta de algo muy interesante. En los últimos seis años, la tasa de éxito de los nuevos negocios ha sido del 36%.
Fuente: Alto Nivel