La Venta Directa es un modelo de negocio que demuestra tener importantes beneficios, así como un significativo impacto para la sociedad. La opción de tener un negocio propio es una de las aristas de un canal que tiene más de 100 años de historia. La comercialización de bienes y productos de manera directa fomenta que nazcan empresarios independientes y hoy más que nunca se convierte en una importante opción para emprender un negocio, de cara al nivel de desempleo que sigue incrementándose en el país. Las cifras oficiales demuestran que el 33,9% del total de personas empleadas, se encuentran en el empleo pleno, mientras el 66,1% en el empleo inadecuado. Además, los jóvenes se ubican en un estado de vulnerabilidad y la Venta Directa es una opción de ingresos alternativo y una fuente de emprendimientos en el país. Los datos oficiales demuestran que a septiembre de 2021, como precisa la Asociación Ecuatoriana de Venta Directa (AEVD), el porcentaje de participación de los productos cosméticos en la Venta Directa tiene un 47% de las ventas totales. Por otro lado, los suplementos alimenticios y afines tienen una participación del 27% en las ventas. Mientras que Ropa de Uso Exterior se lleva el 7%; la bisutería el 6%; la ropa de uso interior y artículos para el hogar el 5% (cada uno) y bienestar personal y otros se lleva el 3%. El impacto del sector es positivo, pese a la lenta reactivación del canal. Las cifras oficiales indican que en 2021 las ventas fueron de alrededor de USD 400 millones, un 3% de crecimiento vs el 2020, menos que en 2019. Más de 400 mil personas están inmersas, de las cuales, un 87% son mujeres. Cada vez, más millenials ingresan al canal, buscando emprender con libertad, mientras terminan sus estudios. Un 39% mantiene sus negocios por más de seis años, y de este grupo el 63% son personas mayores a 56 años”. Nuevas apuestas para el fortalecimiento del sector María Fernanda León, Directora Ejecutiva de la AEVD, precisa que tras el golpe que representó la pandemia -desde marzo de 2020- ocurrieron transformaciones en las empresas que fomentan este modelo para no perder el contacto efectivo con sus clientes. “Para las empresas de Venta Directa, los empresarios y empresarias independientes son sus clientes finales. Aquello que estaba planificado implementarse en dos o tres años, tuvo que adelantarse para que, en no más allá de tres meses, puedan aplicarse, por ejemplo, los encuentros virtuales”. Explica que las empresas volcaron su atención y capacitación para la gente, en el manejo de redes, de plataformas de reuniones, de creación de marca personal para los y las empresarias independientes. “Además, se promovió la bancarización para que todo pago se efectúe desde un celular. Lo mismo, en cuanto a las declaraciones de impuestos que deben hacer los empresarios independientes, todo se comenzó a manejar online”. Estos significativos cambios aportaron para que este canal se reactive con rapidez y sea un motor o apoyo para los “miles de negocios propios que se proveen de esta modalidad de venta”. Tras un acoplamiento a la nueva normalidad, los negocios de Venta Directa vivieron un crecimiento del 10% en el 2021 durante el primer semestre, comparado con el mismo período del 2020. “Las categorías que más crecieron fueron las de suplementos alimenticios, la de ropa deportiva y lencería con incrementos en ventas de más de un 120%. Esto motivado por la consciencia que hoy existe de que debemos cuidar la salud física y mental, en lo que, el ejercicio juega un rol relevante”. El impacto de la Venta Directa es transversal y es punto de interés para millennials centennials, mujeres, personas de la tercera edad, que buscan emprender en un negocio propio. “Los jóvenes hoy buscan libertad en el manejo de su tiempo, e ingresos que les permitan concluir con sus estudios académicos. Además, no es fácil encontrar empleo, y ven a la Venta Directa, como una opción efectiva para ejercer sus profesiones, especialmente, en la creación de su propio negocio y en cuanto al desarrollo de su liderazgo”, explica la ejecutiva.