Según las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), luego de alcanzar una tasa de crecimiento de 3,5% en 2022, la economía mundial se ralentizó a 3% en 2023. Este comportamiento también se replicó a nivel regional; es así que, el crecimiento de la Unión Europea se desaceleró de 3,6% a 0,7%, y, en el caso de América Latina y el Caribe, creció en un 2,3% en 2023 tras situarse en un 4,1% en 2022. Estas cifras describen un escenario mundial marcado por la incertidumbre en los mercados internacionales debido a la persistencia de los conflictos bélicos en Europa y Medio Oriente, y las expectativas en torno a la volatilidad de precios de los recursos energéticos y a las próximas decisiones de la FED y otras autoridades monetarias de las principales economías del mundo para hacer frente a la escalada inflacionaria. En este contexto, la economía ecuatoriana creció en un 1,5% en 2023, después de haber logrado una tasa del 2,9% en 2022. En este año, el BCE estima para la economía un menor crecimiento, en torno al 0,8%, debido a que se prevén dificultades en el sector petrolero (por el cierre del bloque ITT) y el sector camaronero (por la caída de los precios internacionales). Sumado a ello, la crisis de inseguridad que ha desembocado en un “conflicto interno”, afectando el desenvolvimiento del aparato productivo nacional. En medio de estos hechos, las industrias con vocación exportadora, entre ellas, las empresas del sector de acuicultura, camarón y pescado, observan una serie de dificultades especialmente en costos, tanto a lo largo de su cadena productiva como en la entrada de sus productos a los mercados internacionales, lo que desafía su productividad y competitividad frente a otros países. Según el Banco Central del Ecuador (BCE), el PIB de las actividades de “acuicultura y pesca”, que representa el 1,35% del PIB total, creció en términos reales en un 8% en 2023, y se estima que en este año se contraiga en torno al -6,9%, lo que representa un revés para este sector tras haber alcanzado importantes tasas de crecimiento en los últimos años. Esta caída también se observa en varias de sus subactividades. De acuerdo con las proyecciones de la entidad, en 2024, el Valor Agregado Bruto (VAB) relacionado al “procesamiento y conservación de pescado y otros productos acuáticos” registrará una tasa de -11,3%, la misma tendencia se observa en el “procesamiento y conservación de camarón” (-10,2%), “pesca y acuicultura (excepto camarón)” (-8,6%) y en la “acuicultura y pesca de camarón” (-6,4%). De acuerdo con el Servicio de Rentas Internas (SRI), en 2022, los ingresos de las empresas del sector relacionado a la acuicultura, camarón y pesca, que representan el 6,2% de los ingresos totales de la economía, crecieron en un 20%, hasta alcanzar los USD 14.237 millones. Sin embargo, este hecho se contrasta entre enero y noviembre de 2023, periodo en el que los ingresos de este sector disminuyeron en un 6,48% frente al mismo período de 2022. Es así que, sus ingresos pasaron de USD 12.980 millones a USD 12.139 millones. En el caso de las exportaciones de camarón, registraron un incremento en USD 1.966 millones, sumando un total de USD 7.289 millones en 2022. Este monto representó el 22,3% de las exportaciones totales y el 34,6% de las exportaciones no petroleras del país, según los datos del BCE. Entre enero y noviembre de 2023, las exportaciones de camarón presentaron un panorama diferente, disminuyeron en un 2,1% frente al mismo período de 2022, situándose en USD 6.655 millones. Esto sucede debido a una disminución significativa de los precios internacionales, pese a que se exportó un mayor volumen en 13%. Mientras tanto, las exportaciones de atún y pescado sumaron USD 385 millones en 2022, lo que refleja un aumento del 4,9% frente a 2021. Esta cifra representó el 1,2% de las exportaciones totales y el 1,83% de la canasta no petrolera. No obstante, entre y noviembre de 2023, las exportaciones de este rubro se contrajeron en un 26,2%, en comparación a igual período de 2022, que se explica por una menor demanda del mercado europeo, que debido a la inflación acudieron a mercados alternativos con precios más bajos, uno de ellos, el mercado asiático. Entre los mercados de destino más importantes del camarón ecuatoriano están: China, país que representa el 54% del total exportado, seguido de Estados Unidos y España con el 19,9% y 5,4%, respectivamente. Por su parte, la mayoría de los ingresos por las exportaciones de atún y pescado, el 54,1% corresponden a Estados Unidos, le sigue Portugal con el 11,9% y luego aparece España con el 7,8%. Desde 2019, el camarón se convirtió en el principal rubro de exportación no petrolero del país, y por su tendencia creciente, debido a un aumento significativo de la demanda en los mercados internacionales, Ecuador se ha consolidado como el primer productor y exportador de camarón del mundo. Sin embargo, el sector acuícola y pesquero se ha visto afectado por un menor nivel de precios, especialmente el camarón, que ha registrado una caída interanual en su precio implícito promedio por quince meses consecutivos y se prevé que continúen a la baja en 2024. A esto se suma que, la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (uno de sus principales mercados) aprobó en diciembre de 2023 una investigación antidumping al camarón importado de Ecuador, India, Indonesia y Vietnam. Según la Asociación de Procesadores de Camarón de Estados Unidos (ASPA), el precio del camarón ecuatoriano estaría por debajo del precio del mercado, y frente a ello, ASPA espera que el Departamento de Comercio emita conclusiones preliminares y posibles márgenes preliminares de derechos compensatorios y márgenes antidumping en el primer semestre de este año. Otro factor que afectará al sector exportador, en general, es la autoretención del Impuesto a la Renta sobre el total de los ingresos mensuales que deberán realizar los grandes contribuyentes, según la reciente reforma tributaria, lo que le restará de liquidez a las empresas del sector. También te puede interesar: Conoce las exportaciones ecuatorianas que más aumentaron sus ventas en el último año El sector atunero, por su parte, tiene la expectativa de que en el primer semestre de este año el Congreso estadounidense apruebe la Ley IDEA, que concedería beneficios arancelarios unilaterales a Ecuador. Actualmente, las conservas de atún pagan entre 12,5% y 35% de aranceles en ese mercado, que concentra el 19% de las exportaciones de atún ecuatoriano. El sector también espera que inicien las negociaciones del acuerdo comercial con Canadá, mercado en el que buscan expandirse. Por otro lado, el sector prevé que la Unión Europa levante la tarjeta amarilla a Ecuador en el último cuatrimestre del año. En términos generales, la economía ecuatoriana, principalmente el sector exportador, se enfrenta a una serie de complicaciones coyunturales, tanto internas como externas, que pone en riesgo su crecimiento. En este sentido, las acciones del Gobierno y su capacidad para atenuar la incertidumbre y mejorar el ambiente de negocios resultan clave en estos momentos. Asimismo, la unidad entre el sector público, privado, academia y sociedad civil es fundamental para sobrellevar y superar los desafíos económicos y sociales que atraviesa el país. Por: Juan Carlos Zabala A. y Jonathan Guamán Ch., Ekos Research