Zhong Shanshan nació en 1954 en Hangzhou, China. En su infancia se vio obligado a dejar su educación en primaria porque fue víctima de la Revolución Cultural, la cual tenía como propósito conservar el comunismo chino, eliminando los elementos capitalistas presentes en la cultura de ese país. A pesar de los desafíos, demostró tenacidad. Trabajó en la construcción, fue reportero de un periódico y vendedor de bebidas antes de comenzar su propio negocio. En la década de 1960, fundó el grupo Yang Sheng Tang en Hainan, pero tras un primer fracaso, se orientó hacia suplementos alimenticios y, finalmente, a la exitosa producción de agua embotellada con Nongfu Spring desde 1996. También te puede interesar: El invento contra la sequía para tener agua potable siempre; ¡Puede producir hasta 750 litros por hora! La marca líder en China se ha expandido desde pequeñas tiendas hasta hoteles de alta gama, destacándose en el mercado del té y jugo embotellado. Zhong ha diversificado la empresa, liderando también la venta de pruebas de detección del Covid-19. Zhong emerge como un personaje atípico en la aristocracia china, ya que su vasta fortuna no se origina en las nuevas tecnologías, la principal fuente de riqueza en una de las economías más poderosas del mundo. Este hecho subraya la diversidad de caminos hacia el éxito económico y destaca la capacidad de este hombre visionario para prosperar en un ámbito empresarial fuera de la corriente convencional.