Bajo una atmósfera serena, los asistentes participaron en los talleres diseñados para liberar tensiones acumuladas y cultivar la atención plena. Entre ellos destacó la clase de “Yoga y Meditación”, liderada por Fer Franco, quien invitó a los presentes a vivir el momento con conciencia plena y apertura emocional. “Se trata de liberar emociones que tenemos estancadas en nuestro cuerpo, tanto físicas como internas. El yoga es una oportunidad para escucharnos y reconectar”, señaló Franco al iniciar la práctica. Con esta guía, los participantes comprendieron que no se trataba de forzar el cuerpo, sino de fluir al ritmo de la respiración, respetando sus propios límites y encontrando comodidad en cada postura. Durante la sesión, se trabajaron posturas sencillas combinadas con técnicas de respiración profunda. Franco insistió en la importancia de inhalar y exhalar de manera consciente, recordando que cada movimiento debía estar vinculado a la respiración. “Siempre escuchen a su cuerpo, el viaje es hacia adentro”, expresó, motivando a los asistentes a desconectarse del mundo exterior y sumergirse en la experiencia de su propio interior. La práctica concluyó con un ejercicio de meditación y gratitud, donde los participantes elevaron sus manos al corazón y dedicaron la jornada a sí mismos o a alguien especial. Entre respiraciones expansivas y cantos de conexión, la sala se transformó en un espacio de introspección y energía compartida.