Desde hace veinte años, Yara Ecuador ha sido parte activa de ese camino, acompañando a los agricultores con soluciones de nutrición vegetal basadas en ciencia, conocimiento técnico y una visión clara de sostenibilidad. Su impacto se refleja en los cultivos que hoy posicionan al país como potencia agroexportadora: banano, cacao, flores, y también en cultivos que garantizan la seguridad alimentaria del país como arroz y maíz. En 2025, Ecuador alcanzó un récord histórico en exportaciones agropecuarias, con ventas por USD 6.442 millones durante el primer semestre y un crecimiento del 30,7% frente al año anterior. Este desempeño responde a una combinación de factores: mayor productividad, decisiones agronómicas más eficientes y una creciente alineación con los estándares ambientales exigidos por los mercados internacionales. No es casual que la agricultura, ganadería y silvicultura se hayan consolidado como el sector económico más dinámico del país, con un crecimiento interanual del 17,5% en el primer trimestre del año y un impacto directo en el empleo de más del 32% de la fuerza laboral. Yara Ecuador contribuye a este desempeño fortaleciendo no solo la productividad del agro, sino también su competitividad y sostenibilidad. Sus soluciones de nutrición vegetal, producidas bajo estándares globales, permiten reducir de manera significativa la huella de carbono frente a alternativas convencionales. Una parte de estos fertilizantes se importa desde Yara Colombia, donde se encuentra una de las 26 plantas de producción que Yara opera a nivel mundial. Esta planta cuenta con tecnología de abatimiento que permite reducir hasta en un 90% las emisiones en la producción de ácido nítrico, logrando que los fertilizantes salgan a puerta de fábrica con hasta un 60% menos huella de carbono. Este desempeño ambiental desde el origen se traduce en una ventaja concreta para sectores estratégicos como el banano, el cacao y la floricultura, que hoy deben cumplir con regulaciones ambientales cada vez más estrictas en mercados como la Unión Europea y Estados Unidos. La sostenibilidad, para Yara, no es un concepto aislado. Es una condición para que la productividad tenga sentido a largo plazo. Al reducir emisiones y optimizar el uso de nutrientes, se contribuye a proteger los ecosistemas locales y a alinear al agro ecuatoriano con los compromisos climáticos globales, reforzando la reputación del país como proveedor responsable y confiable. Este impacto se amplifica a través de alianzas estratégicas con actores clave de las cadenas de valor. Yara forma parte de programas desarrollados junto a compañías globales como Nestlé, Mars, Barry Callebaut, entre otros, que están transformando la producción de cacao en Ecuador, un sector que en 2025 registró un crecimiento del 77,5%. Estas iniciativas fortalecen la trazabilidad, elevan la calidad del grano y generan mejores oportunidades económicas para miles de pequeños productores, conectándolos con mercados de alto valor. En un escenario en el que Ecuador demuestra que el desarrollo productivo y la sostenibilidad pueden avanzar de la mano, reflejado en un superávit comercial no petrolero de más de USD 5,000 millones en el 2025, Yara reafirma su compromiso con el país. Durante los últimos 7 años hemos acompañado a más de 55,000 agricultores con conocimiento, innovación y soluciones adaptadas a la realidad y necesidad del campo. Yara continuará trabajando desde Ecuador y para Ecuador, impulsando una agricultura más eficiente, sostenible y competitiva, convencida de que el futuro del país se construye hoy, desde el campo, con ciencia, responsabilidad y una profunda conexión con los mercados globales.