En este contexto, el crecimiento sostenido de la productividad, con un Índice de Productividad Agrícola que alcanzó 134,97 en 2023, convive con desafíos estructurales como la variabilidad climática, la presión fitosanitaria y la necesidad urgente de inclusión generacional. Es en este escenario donde compañías con presencia de largo plazo adquieren un rol determinante. Yara Ecuador cumple 20 años en el país, consolidándose como un actor clave en la evolución del agro, acompañando a los productores en la adopción de prácticas más eficientes y sostenibles en la nutrición de cultivos. Su historia no solo coincide con la evolución del sector, sino que ha contribuido activamente a impulsar una agricultura más eficiente, tecnificada y sostenible, en un contexto donde el agro ecuatoriano proyecta un crecimiento del 3% para 2026. Dos décadas en las que la compañía ha aportado conocimiento técnico, soluciones de nutrición vegetal y una presencia cercana a los productores de los cultivos que hoy conectan a Ecuador con los mercados del mundo: banano, cacao, flores, entre otros. Durante 20 años, Yara Ecuador ha trabajado junto a miles de agricultores a lo largo del país, acompañando cultivos que representan el núcleo de las exportaciones no petroleras ecuatorianas. Cultivos como el banano y el cacao figuran entre los principales beneficiados por el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, que elimina sobretasas sobre productos que representan USD 2.786 millones en comercio bilateral. Este escenario abre nuevas oportunidades para el agro, pero también eleva los estándares de competitividad y acelera la necesidad de modernización del campo. Este enfoque cobra especial relevancia en un entorno donde la optimización del uso de insumos, la eficiencia nutricional y la descarbonización comienzan a consolidarse como factores clave para la competitividad del agro. Cultivos estratégicos como banano, cacao y flores, clave en la canasta exportadora del país, enfrentan presiones crecientes por factores climáticos y sanitarios, lo que exige soluciones cada vez más precisas y adaptadas a las condiciones locales. A través de programas de nutrición vegetal basados en ciencia, fertilizantes de alta tecnología y acompañamiento técnico especializado, Yara Ecuador ha trabajado en la optimización del uso de nutrientes para mejorar la productividad y calidad de los cultivos, ayudando a los agricultores a producir de manera más eficiente y sostenible. Este enfoque ha permitido obtener resultados comprobados en rendimiento, eficiencia nutricional y resiliencia productiva en distintos sistemas agrícolas del país. En este proceso, Yara Ecuador ha fortalecido su capacidad de respuesta con una operación que permite atender de manera eficiente las demandas del mercado, llegando, según cifras de la compañía, a más de 70.000 agricultores en 2025, con una red que cubre Costa, Sierra, Amazonía y región Insular. La sostenibilidad se ha consolidado como un eje transversal para el sector. A través de iniciativas enfocadas en la eficiencia en el uso de nutrientes y la reducción del impacto ambiental, la compañía ha contribuido, a través de la transferencia de conocimiento, a implementar prácticas más sostenibles junto a agricultores de seis cultivos estratégicos: banano, cacao, arroz, maíz, ornamentales y palma. “Estos 20 años en Ecuador representan algo que nos llena de orgullo: haber construido una presencia real, cercana y con propósito junto al campo ecuatoriano. Hemos crecido con los agricultores, entendido sus retos y aportando soluciones de nutrición vegetal que hoy ayudan a mejorar la productividad y sostenibilidad de cultivos estratégicos para el país. Este reconocimiento es el reflejo del trabajo de un equipo que, día a día, ha hecho posible esta historia.” Jaime Vinces, Gerente Comercial Yara Ecuador A nivel global, este aniversario se enmarca en los 120 años de Yara, una compañía que ha llevado la ciencia al campo en más de 60 países, conectando conocimiento, innovación y experiencia para transformar la agricultura. De cara al futuro, el reto es claro: seguir acompañando al campo ecuatoriano en un proceso de transformación que exige mayor productividad, sostenibilidad y capacidad de adaptación. En un sector donde todo comienza en el origen, la capacidad de generar impacto real dependerá, cada vez más, de la combinación entre conocimiento, tecnología y cercanía con el agricultor. Es precisamente en ese escenario donde la trayectoria de Yara Ecuador adquiere su mayor valor: no como historia del pasado, sino como plataforma para los desafíos que vienen.