No solo por sus obras emblemáticas - sobre todo en Asia- como Hotakubo Housing, el Museo de Arte de Yokosuka (2006) o la Biblioteca de Tianjin (2012), sino por hacerse acreedor a sus 78 años del Premio Pritzker de Arquitectura 2024. De esta manera, Yamamoto se convirtió en el noveno arquitecto japonés en ganar este premio, uniéndose a otras figuras destacadas del mercado como I.M. Pei (1983), Tadao Ando (1995) y Shigeru Ban (2014). En un comunicado entregado después de hacerse oficial su reconocimiento, el nipón reconoció la necesidad de que las construcciones actuales lleven ese toque social que se ha perdido con el paso del tiempo. “El enfoque arquitectónico actual hace hincapié en la privacidad, negando la necesidad de las relaciones sociales. Sin embargo, todavía podemos honrar la libertad de cada individuo mientras vivimos juntos en el espacio arquitectónico como una república, fomentando la armonía entre culturas y fases de la vida”. Su carrera ha hecho fé a esta idea, y su filosofía es perceptible en los proyectos de todas las tipologías, desde viviendas que incluyen terrazas capaces de abarcar varias unidades o patios compartidos con el público, hasta espacios normalmente inaccesibles para los extranjeros. Su diseño para la estación de bomberos japonés de Hiroshima Nishi, por ejemplo, crea un cubo de rejillas de cristal transparente, así como una terraza para visitantes y un vestíbulo de exposiciones. Así, invita a la comunidad a conocer más sobre la labor de estos profesionales.