¿Y si parte de los materiales que necesita la construcción pudiera encontrarse en recursos que hoy tienen otros usos o incluso se consideran residuos? Esa es una de las preguntas que empieza a tomar fuerza en Ecuador con el lanzamiento del proyecto Moda y Construcción Sostenible, una iniciativa que busca transformar estas dos cadenas productivas a través de nuevos materiales, innovación y economía circular. También te puede interesar: Alianza por las Ciudades impulsa soluciones de economía circular para transformar la gestión de residuos El proyecto es impulsado por el Ministerio de Ambiente y Energía, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). La iniciativa reúne a instituciones públicas, empresas, academia, gobiernos locales, organizaciones de productores y organismos de cooperación. En el caso de la construcción, uno de los ejes está en explorar el potencial de materiales provenientes de fuentes sostenibles como el bambú, el abacá y la cascarilla de arroz. La propuesta busca que estos recursos puedan incorporarse a nuevas soluciones y modelos productivos, reduciendo al mismo tiempo el uso de sustancias químicas peligrosas y la presión sobre materias primas convencionales. De los residuos a nuevos materiales La apuesta forma parte de una visión más amplia: pasar de un modelo en el que los recursos se extraen, utilizan y desechan a otro en el que los materiales permanecen dentro de los ciclos productivos durante más tiempo. Para lograrlo, el proyecto contempla el desarrollo de procesos productivos más limpios, innovación, trazabilidad y modelos de economía circular. También busca fortalecer las capacidades de empresas y productores para que estas soluciones puedan convertirse en oportunidades comerciales. El componente empresarial es clave. La iniciativa contempla facilitar el acceso a mecanismos de financiamiento y promover nuevos modelos de negocio, con especial atención a pequeñas y medianas empresas, productores, artesanos, mujeres y jóvenes. Una transformación que busca escalar El proyecto tiene una meta de alcance considerable: llegar a más de 127.000 personas y generar capacidades que permanezcan en Ecuador. Para ello, se plantea una articulación entre empresas, universidades, centros de investigación, gobiernos locales, organizaciones productivas e instituciones públicas. La idea es desarrollar experiencias piloto que puedan replicarse y escalarse posteriormente en otras zonas del país. La iniciativa también busca contribuir a objetivos relacionados con producción y consumo responsables, innovación, empleo, acción climática y conservación de la biodiversidad. También puedes leer: Ecuador frente al riesgo sísmico: el reto no está solo en la normativa, sino en hacerla cumplir Para el PNUD, el reto no está únicamente en desarrollar nuevas soluciones, sino en construir las capacidades necesarias para que esas soluciones permanezcan en el país y puedan transformar las cadenas de valor en el largo plazo. En ese escenario, la construcción empieza a mirar hacia materias primas diferentes. Bambú, abacá y cascarilla de arroz podrían dejar de ser únicamente recursos agrícolas para convertirse en parte de una nueva generación de materiales, mientras Ecuador busca que la sostenibilidad también se traduzca en innovación, empleo y competitividad. Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Ecuador.