Este evento, también transmitido de forma virtual, buscó resaltar la importancia de la articulación conjunta en pro de los derechos de las mujeres, la lucha contra la crisis climática y la conservación inclusiva de la biodiversidad en el país. La crisis, ocasionada por la pandemia, ha puesto aún más de manifiesto el agotamiento del estilo de desarrollo de la región, basado en la extracción de recursos naturales y energías fósiles, así como el desconocimiento y desvalorización de la responsabilidad asumida por las mujeres en las tareas de cuidado. “En CARE somos testigos como el cambio climático, las emergencias, las crisis y conflictos tienen una repercusión importantes en la vida de niñas y mujeres debido a los roles, la discriminación y el desbalance de género que viven. Por ello, es fundamental apostar a realizar un trabajo coordinado que prevenga y mitigue la crisis climática, pero a la vez establezca unas dinámicas de género diferentes donde las mujeres puedan participar, liderar y asegurar todo su potencial. Solo así podremos construir unas sociedades más igualitarias, más inclusivas y más resilientes” expresó Alexandra Moncada, directora CARE Ecuador. Los efectos de la crisis climática en la región están profundizando las desigualdades de género ya existentes. El reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) enfatiza que las mujeres, principalmente de recursos económicos bajos, son las más vulnerables a los efectos del cambio climático. El 80% de personas desplazadas por desastres relacionados con el clima son mujeres, según la ONU. Frente a la desigualdad y ante un escenario que amenaza la sostenibilidad de la vida por una pérdida acelerada de la biodiversidad y una alta contaminación en ecosistemas frágiles en territorios indígenas, un reto clave es fortalecer el trabajo conjunto y la cooperación en la búsqueda de soluciones y de la participación en los procesos de respuesta a este desafío global, considerando los derechos colectivos de las nacionalidades amazónicas y en partículas los derechos de mujeres y niñas. También te puede interesar: Los países con mayor igualdad de género “Si cuidamos y protegemos los páramos garantizamos el agua. Y el agua es fundamental para la soberanía alimentaria. No es cuestión técnica; es de afecto, el querer a la agricultura. Con el cambio climático el agua se va secando, los páramos han avanzado la franja agrícola, pero estamos ahí nosotras trabajando para garantizar el agua y la soberanía alimentaria” comenta Dioscelinda Iza, representante Organización de Mujeres Indígenas y Campesinas (OMICSE). Bajo esta mirada, CARE Ecuador y WWF-Ecuador se vinculan en una alianza para articular esfuerzos institucionales en el trabajo con las organizaciones que representan a las mujeres que diariamente enfrentan las secuelas de la violencia, la discriminación, la pobreza, el deterioro ambiental y la crisis climática. “Desde una perspectiva de género, el cambio climático no es neutral. Los eventos climáticos afectan más a las mujeres. Ellas, estadísticamente, sufren más las consecuencias y son más vulnerables a la pérdida de seguridad y soberanía alimentaria. Se necesita incorporar una visión de género en la lucha contra el cambio climático”, menciona Tarsicio Granizo, director WWF Ecuador. Fuente: WWF