“Ecuador es uno de los países más megadiversos del mundo, y tiene 5.3 veces más territorio marino que terrestre”, destacó, invitando a reconocer la importancia de los océanos. Rey alertó sobre las amenazas que ponen en riesgo la biodiversidad marina, tales como la pesca ilegal y sobrepesca, la contaminación por plásticos, el cambio climático y la pérdida de acceso a mercados. “La economía pesquera pende de un hilo” en esta región que, además, concentra el 53% de la población del país en la zona costera. Sin embargo, resaltó que “el océano se puede recuperar más rápido de lo que cualquiera pensaría” si se toman acciones urgentes y coordinadas. El representante de WWF Ecuador enfatizó el valor de conservar manglares y fortalecer comunidades locales, además de promover la certificación sostenible en el 40% de la flota pesquera. Resaltó que la organización realiza inversiones importantes, con USD 117 millones en proyectos de investigación marina, como parte de un compromiso global que viene de más de 70 años de trabajo en Ecuador y en más de 100 países. Fernando Rey hizo un llamado a las empresas a cambiar la cultura corporativa y social hacia la protección marina: “Apoyar proyectos que combatan la degradación de la biodiversidad marina en Ecuador no solo trae beneficios a largo plazo, sino que es lo correcto”. Su mensaje fue un impulso para integrar la conservación marina como un eje indispensable para un desarrollo sostenible y justo.