“Mi vocación siempre ha sido ayudar a la niñez, es algo que llevé conmigo en cada paso de mi carrera”, comenta con pasión. Luego de una trayectoria de más de 15 años en organismos internacionales en Canadá, Esteban tomó una decisión radical: regresar a Ecuador en 2016 con el firme propósito de servir a las niñas y niños en situación de vulnerabilidad. World Vision Ecuador: 45 años de compromiso World Vision es una organización de valores cristianos con más de 45 años de trabajo en Ecuador. Su misión es transformar la vida de la niñez, especialmente en comunidades altamente vulnerables, a través de programas de nutrición, educación, protección y desarrollo comunitario. “Llegar a World Vision fue la materialización de un sueño. Me di cuenta de que podía impactar la vida de miles de niños de manera directa”, afirma Esteban. Bajo su liderazgo, la organización ha logrado potenciar su impacto en distintas áreas estratégicas, incluso en un contexto desafiante donde la cooperación internacional ha reducido su financiamiento a Ecuador, por considerarlo un país “de alto nivel de desarrollo”. Estrategias clave: luchando contra la desnutrición y la violencia World Vision Ecuador trabaja en varios frentes, pero dos de sus principales ejes estratégicos son la lucha contra la desnutrición crónica infantil y la protección de la niñez frente a la violencia. También te puede interesar: Más aliados se suman a la iniciativa Cascos Verdes en Ecuador Desnutrición crónica infantil: “Uno de mis mayores orgullos es haber liderado el desarrollo de modelos de intervención exitosos”, enfatiza. En Alausí, por ejemplo, el 84% de los niños nacidos de madres beneficiarias no presentaron desnutrición. Ya que se ha trabajado en cambios de comportamiento en las familias, promoviendo el consumo de alimentos autóctonos ricos en nutrientes. “Recuerdo a una madre que me dijo que antes vendía la quinua para comprar espaguetis, ahora la usa para alimentar a su hijo, y ha visto un gran cambio en su salud”. Además, se han implementado programas de saneamiento básico y acceso a agua potable para prevenir enfermedades. “No podemos hablar de nutrición sin asegurar agua limpia y saneamiento. Es una lucha que no podemos abandonar”, agrega el líder de la organización. Seguridad y protección de la niñez: En cuanto a seguridad, se han instaurado brigadas comunitarias de respuesta a emergencias en barrios de alta violencia como Monte Sinaí, Guayas. “Es impresionante ver a niños de 12 años que ya saben cómo reaccionar ante una emergencia y hasta han salvado vidas”, comenta orgulloso. World Vision también se enfoca en la formación de líderes comunitarios y religiosos en primeros auxilios psicológicos para atender a víctimas de violencia. Y se ha desarrollado del programa Casa Club, un espacio seguro donde niños y jóvenes reciben apoyo psicosocial y formación en valores. “Ver a estos niños recuperar la esperanza es lo que me motiva a seguir adelante”, asegura. Casa Club: “Una propuesta para rescatar el país de la violencia” El programa piloto Casa Club es una iniciativa que busca ofrecer un entorno seguro y de aprendizaje para niños, niñas y adolescentes en comunidades afectadas por la violencia. A través de este espacio, los participantes reciben apoyo emocional, talleres de habilidades para la vida y formación en valores. “Casa Club nació como una respuesta a la urgente necesidad de espacios seguros para la niñez en zonas de riesgo. Aquí los niños y niñas encuentran protección, acompañamiento y herramientas para construir un mejor futuro”, explica Esteban. Los resultados han sido prometedores: niños que antes estaban en riesgo de caer en actividades delictivas ahora tienen una red de apoyo, que los impulsa a continuar sus estudios y proyectarse a un futuro más esperanzador. “Cada historia de un niño que elige un camino diferente es una victoria para todos nosotros”, por eso, “buscamos llegar antes de que lleguen los grupos criminales y pandillas”. Un llamado a la acción La realidad que enfrentan las niñas y niños en Ecuador es alarmante. Entre 2021 y 2023, las muertes violentas de niñas y niños aumentaron un 800%. Más de 1.100 niños y adolescentes han sido asesinados en los últimos dos años, y el homicidio es ya la principal causa de muerte en menores de 5 a 17 años. "Siento que la sociedad ecuatoriana ha tirado la toalla con los niños. Se les ha criminalizado y abandonado. Pero en el terreno, lo que veo son padres desesperados por ayudar a sus hijos, por darles una oportunidad lejos de la violencia". En respuesta a esta crisis, World Vision ha fortalecido sus programas en las zonas más críticas del país, identificadas a través de mapas de pobreza y estudios de vulnerabilidad. Casa Club es uno de ellos, cada niño que salvamos es una vida con esperanza. Con USD 180 anuales, cualquier persona o empresa puede apadrinar a un niño o niña y darle una nueva oportunidad. No es solo una donación, es una inversión en el futuro del país”, culmina Esteban Lasso. Por: Dominic Burgos