Eso llevó a que la idea de crear una barra energética sin químicos, que agrupe las cuatro regiones del Ecuador, tenga forma. Ambos, durante ese proceso de aprendizaje, averiguaban cómo se formaba un negocio, cómo podían exportar y dónde conseguir los ingredientes. Una vez que pusieron todo su empeño se convirtió en su proyecto de vida, dice Jaime Santillán, cofundador de Wipala Snacks. “La idea de Wipala nace cuando mi socio Mario y yo, al momento de presentar nuestra tesis universitaria, decidimos basarla en la exportación de barras energéticas hacia Estados Unidos. La idea estaba muy basada en que podamos juntar las cuatro regiones del Ecuador en un solo producto. Mario manejaba el área de productos tropicales y yo estaba relacionado más con lo andino como la quinua, chocho y amaranto”, comenta Santillán de 34 años. El también ingeniero en negocios internacionales recuerda lo “tedioso” que fue ese proceso, pero a la vez satisfactorio. “Aprovechamos cada una de estas etapas, cuando fuimos a formular las barras a Quito trabajamos con la Universidad San Francisco y todo pensando en un lanzamiento real y no algo académico”, cuenta. Luego de esto realizaron testeos en otras instituciones educativas de los distintos sabores de las barras energéticas, añade. “Nos unimos con mentores en capacitaciones de producción, inversión, luego logramos comenzar en Milagro con una planta y a través de un préstamo compramos maquinaria y tuvimos las primeras ventas en 2016″, señala. Las ventas de Wipala Snacks en ese entonces, con sus barras energéticas de banano, piña, cacao, quinua y chocho, se hacían básicamente en de ferias. Ese fue el primer encuentro con el mercado hasta que luego llegaron a ciudades como Quito, Cuenca, Baños, a través de las perchas de Supermaxi. Este negocio empezó vendiendo 10.000 unidades y ya estando en un supermercado pasó a 60.000. Y así como la espuma fue creciendo Wipala Snacks, que actualmente amplió su portafolio. A las barras energéticas se sumó una presentación para niños de seis meses en adelante de frutas y vegetales. En 2020, sacaron un cereal de quinua con canela y otro con chocolate, después unas proteínas en forma de cachitos de queso cheddar y cebolla. Y hace poco un gel energético bebible. En total son 16 productos, endulzados con panela, que no solo están en Ecuador sino que se exportan a cuatro países: Estados Unidos, Panamá, Alemania, España y Chile. Por ejemplo, en Estados Unidos están en Walmart y Amazon online y en territorio en las farmacias CVS. También te puede interesar: Mishell Carvajal: La joven ambateña que exporta hoja de guayusa al mercado suizo Los valores van de USD 1 hasta USD 5, según el producto. La fuerza de venta de esta marca ecuatoriana es 75 % por exportaciones y 25 % nacional. “Siempre tuvimos la intención de crecer horizontalmente, estar a la vanguardia. Nuestra mayor fuerza es por exportaciones, pero queremos equilibrar”, asegura. La materia prima es comprada directamente a los agricultores. No usan intermediarios. Van, por ejemplo, a Cañar, Chimborazo, a ciertas provincias de la Costa y Amazonía. “Siempre trabajamos como tribu y toda la cadena que forma parte de nuestro negocio es una forma práctica e inmediata de expandirte a otros mercados”, apunta Santillán. Fuente: El Universo