Con un diseño de estándares internacionales, la planta triplica su operatividad previa con una capacidad de 14 millones de litros anuales. Su integración de procesos automatizados permite fabricar lotes de gran escala en apenas dos horas, optimizando la respuesta para el mercado nacional e internacional. El enfoque en sostenibilidad es el eje central, convirtiéndose en la primera planta del país en recibir la certificación EDGE Zero Carbon. El complejo opera con energía fotovoltaica propia y sistemas avanzados de tratamiento de agua para garantizar una producción circular. También te puede interesar: Wesco inaugurará una de las plantas de pinturas más modernas y sostenibles de la región, en Calacalí La apertura genera un impacto social con la creación de 100 empleos directos y 400 indirectos. El grupo tiene como meta que el 10% de sus ventas provengan de exportaciones a Colombia, Perú y Estados Unidos, proyectando a la marca como líder regional hacia el año 2030. Esta inversión es un ejemplo claro del potencial productivo del país y del compromiso con el desarrollo económico y el liderazgo tecnológico del Ecuador.