Laura Roca y Kimberly Nosa fueron las emprendedoras de este proyecto con el que recorren barrios y comunidades rurales con el objetivo de enseñar a niñas y mujeres citadinas e indígenas por igual, a saber reaccionar y defenderse ante la violencia, según comentaron. La iniciativa surgió al ver tanto maltrato, tanta violencia hacia la mujer, un asunto que viene de hace muchos años y es preocupante, explicó Roca. Psicóloga de profesión, ella practica taekwondo desde hace más de 25 años, mientras que Nosa desarrolla ese arte marcial desde hace 15 y además es coach en desarrollo personal especializada en inteligencia emocional. “Hemos querido englobar todo el conocimiento que tenemos (…) para crear una propuesta nueva para las mujeres que pueda empoderarlas, que pueda ayudarlas trabajando en prevención de violencia”, indicó Roca. Los talleres que brindan incluyen aspectos emocionales, psicológicos y físicos, pues se da a las participantes “herramientas básicas de escape para que sepan defenderse en situaciones en que sus vidas corran peligro, pero sobre todo que sepan identificar y prevenir la violencia”, agregó. El recorrido de estas warmis poderosas comenzó en 2015 y hasta ahora han alcanzado a más de 25000 mujeres en todo el país, destacó Nosa. También te puede interesar: Mujeres líderes: infrarrepresentadas en la conversación social con el 25% de los mensajes“Escuchamos bastantes noticias todos los días sobre feminicidios, violaciones, pero una cosa es escucharlas en la televisión y otra es que vengan y te cuenten las personas que han pasado por estos momentos de violencia”, comentó. Por esto, ellas consideran que las mujeres deberían aprender desde pequeñas sobre defensa personal y prevención de la violencia para dejar de normalizar situaciones que no están bien. El mensaje que difunden estas tres mujeres donde van es claro: “la violencia no se resuelve con violencia, pero aprender a defenderte puede salvarte la vida”. Warmi power es un emprendimiento que requiere apoyo, ya sea estatal o privado, para que su alcance sea mayor, pues hay mucha demanda de organizaciones y comunidades para que puedan impartirles talleres, pero requieren financiación, explicó Roca. “Quisiéramos llegar con más cosas. Donde vamos hay gente con muchas necesidades y hacemos lo que podemos”, señaló la psicóloga. Algunas mujeres les han ofrecido apoyar la iniciativa desde sus oficios, por ejemplo con cortes de cabello o cambios de imagen para algunas víctimas de violencia, lo que les da esperanza de crear una red femenina de ayuda mutua. Fuente: EFE