El dispositivo apunta a un público muy específico: profesionales y usuarios que aún prefieren escribir correos o mensajes con teclas reales y no únicamente en pantalla. Durante la feria, especialistas que probaron el equipo señalaron que la experiencia recuerda a los antiguos teléfonos orientados a la productividad, pero con el ecosistema moderno de Android. A diferencia de versiones anteriores de la marca, este modelo llega con un diseño más compacto y manejable. Mantiene el teclado completo, pero reduce el tamaño general del equipo para hacerlo más cómodo en el uso cotidiano. Además, las teclas también funcionan como superficie táctil, lo que permite desplazarse por páginas y aplicaciones sin tocar la pantalla. También puedes leer: ¿Cuáles son los salarios de los CEOs que encabezan los bancos más fuertes de Wall Street? El teléfono incorpora una pantalla OLED de poco más de cuatro pulgadas con alta resolución y refresco de ciento veinte hercios. Está acompañado por un procesador de última generación, doce gigabytes de memoria y una batería pensada para resistir una jornada intensa de trabajo. Otro elemento llamativo es su promesa de longevidad. El fabricante asegura actualizaciones del sistema operativo durante cinco años, lo que permitiría alcanzar versiones futuras de Android. En un mercado dominado por pantallas táctiles, el regreso del teclado físico demuestra que todavía hay espacio para quienes valoran escribir con precisión y velocidad. Fuente: Infobae