La preocupación de Mrs. Patmore en Downton Abbey ante la batidora eléctrica, refleja un temor constante a lo largo de generaciones frente a cada nuevo avance tecnológico. Esta serie, ambientada a principios del siglo XX, nos hace ver que cada ola tecnológica, a la vez que ha desafiado a sistemas socioeconómicos, también ha sido un impulsor importante para el progreso humano. Al fin y al cabo, ese es el propósito de la innovación y la tecnología… ¿o no? Paradójicamente, 8 de cada 10 empleados han sufrido de ansiedad o estrés laboral, alcanzando mundialmente niveles récord*. Cuán contraintuitivo. Estamos más lejos del propósito para el que la tecnología es creada. La búsqueda constante de la novedad y la eficiencia nos ha llevado a olvidar lo que realmente importa: nuestro bienestar. Es hora de hacer una pausa y preguntarnos: ¿Qué tipo de futuro queremos construir? Y, de los pasos que estamos dando hoy, ¿cuáles nos están llevando a donde deseamos ir? Las empresas tienen un papel fundamental en esta transformación. Al adoptar un enfoque humano, la creación de soluciones tecnológicas se convierte en esa oportunidad para mejorar la calidad de vida de las personas y su entorno. También te puede interesar: Fybeca: un compromiso con el bienestar integral y la prevención en Ecuador Nuestro protagonismo se torna cada vez más necesario. La tecnología, más ahora con el uso de la IA, tiene el poder de transformar el mundo si la utilizamos con sabiduría, consciencia y responsabilidad. Al volver a las bases y recordar el porqué de nuestras creaciones, podemos construir un futuro más equitativo y sostenible. Las empresas tienen el interesante desafío de ser agentes de cambio y que cada avance tecnológico pueda ser una fuerza para el bien. *Calm 2024 Voice of the Workplace Report