Diane empezó su intervención explicando cómo la Cámara se formó no solo para mujeres trans, como ella, u otras personas de la comunidad LGBTIQ+; sino también para todos actores y sectores que quieran promover la diversidad e inclusión. Al igual que otro gremio, funciona como una Cámara que congrega a varias empresas. “El éxito está en la diversidad, por eso creamos Pride Connection Ecuador, una red de recursos humanos que busca espacios de trabajo inclusivos, impulsando ambientes laborales de respeto”. De esta forma, las compañías se encuentran, se conectan y comparten sus buenas prácticas; mejorando su rentabilidad e imagen. “El talento LGBT no es escaso, es invisible”, aseguró. A lo que añadió que esta es la puerta de entrada de profesionales que han sido, tradicionalmente, discriminados. Karina Escobar, por su parte, habló de la violencia hacia la mujer. Ella, al igual que muchas otras ecuatorianas, fue brutalmente ahorcada en el año 2010, situación que la llevó al borde de la muerte. “Normalmente, se cree que la violencia está únicamente en estratos bajos, pero está presente en la vida de las gerentes, aunque la mayoría de ellas aparentan una imagen feliz”. Su caso salió a la luz en el 2017, cuando CNT la escogió para una campaña en contra del femicidio. La Cofundadora de KEGranDiosas SAS también describió la violencia vicaria, aquella que daña a la mujer a través de sus seres queridos, especialmente, sus hijas e hijos. En el caso particular de Karina, perdió la custodia de su hijo al cual no lo ve desde el 2019. Después de contar su historia de vida, finalizó diciendo que “no es fácil romper el silencio”. La violencia en el hogar también debería ser abordada por las empresas y sus líderes a través de políticas, protocolos, acciones, con el fin de involucrarse en esta realidad y ayudar a sus colaboradoras. Por eso, “hago un llamado al sector privado a ser más empáticos y solidarios, como en su momento lo fue Yanbal, la empresa donde yo trabajaba y la que me apoyó en este duro momento”.