“Hacemos proyectos que se adaptan a cada lugar, sin modificarlo demasiado, volviendo la arquitectura parte del entorno. Preferimos adaptarnos a la topografía, sin tener que hacer “movimientos de tierra innecesarios”, menciona Gabriel Rivera, quien también explica que al tener una arquitectura responsable “no solo se está respetando al medio ambiente, sino que también los proyectos se vuelven más eficientes económicamente”. Si hay un detalle en específico a destacar de Casa Tacuri, son los algarrobos. Estos árboles, endémicos del sector y que estaban en el lote antes de la intervención, fueron respetados en el proyecto arquitectónico, logrando una arquitectura que se adapta al lugar y una convivencia entre arquitectura y naturaleza. Tanto en Casa Tacuri, como en otros proyectos de Gabriel Rivera Arquitectos, encontramos mucha vegetación, con el propósito de lograr construcciones energéticamente más eficientes, que mantengan una temperatura interna ideal durante todo el año. ¿Cómo nació Casa Tacuri? Al ser un terreno lleno de algarrobos, la primera decisión fue no quitar ninguno de los árboles que estaban en el lote. “Nos dimos cuenta que cinco de los trece árboles estaban juntos y ubicados en el centro del lote, por lo que decidimos utilizar como recurso de diseño una tipología casa patio”, dice Gabriel. Esta tipología permite que todos los espacios se integren directamente al jardín y que se aproveche la naturaleza. Además, según Gabriel, esta tipología permite que la casa pueda cambiar de uso con el tiempo, ya que se puede acceder desde el patio, a cada uno de los espacios en planta baja. Casa Tacuri está distribuida perimetralmente en tres espacios o volúmenes diferentes, como los llama Gabriel, alrededor del patio central. Todos los espacios principales, modulados entre ejes de 4.2 metros, están servidos por una circulación interior y miran al patio, el cual les ofrece iluminación, ventilación y una relación directa con la naturaleza. Afuera y alrededor del patio, una circulación cubierta que se junta con otra circulación perimetral de servicio, crea un recorrido exterior continuo, alrededor de toda la casa, que la protege de la lluvia y el sol ecuatorial. Materialidad-Arquitectura contemporánea que elogia a la naturaleza: La estructura de Casa Tacuri es mixta de hormigón y acero. Las columnas redondas, son tubos metálicos reciclados y sus losas son de hormigón armado. Según Gabriel, esto se hizo con la intención de dejar los materiales en su estado natural y que la estructura quede expuesta. En Casa Tacuri, todo está diseñado con una intención. Paredes blancas para separar los espacios interiores, vidrio que nos relaciona con el espacio exterior, madera en los servicios, que junto con el verdor de la naturaleza, conforman la composición. Por la riqueza de análisis y la contribución a la arquitectura contemporánea, la Casa Tacuri ha sido reconocida con el premio al Ornato Ciudad de Quito 2019 y ha sido acreedora a una mención en la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito. Espacios que cambian, arquitectura y naturaleza, luces y sombras, reflejos, espacialidad y materialidad, recorridos y experiencias y el límite y su ausencia, son algunos de los temas en los que trabaja Gabriel como arquitecto. Sostenibilidad y aprovechamiento de los recursos: Casa Tacuri es un proyecto constructivamente eficiente. El proyecto cuenta con grandes losas de hormigón visto, apoyadas sobre tubos reciclados. También te puede interesar: La hierba podría convertirse en el nuevo material estrella de construcción Estas cubren los espacios habitables y vuelan hacia el exterior, haciendo un trabajo en conjunto con los algarrobos para que la vivienda se mantenga fresca. Todos los espacios están modulados a una medida de 4.20 metros entre ejes, lo que permite la integración directa de todos los espacios interiores hacia el patio central, a través de puertas correderas apilables de aluminio y vidrio. Dentro del proyecto se consideran algunos recursos tolerantes con el ambiente y el aprovechamiento de aguas lluvias, para riego del patio central y jardines. Es así como vivir entre los árboles, es una realidad en Casa Tacuri.