Takeshi y Megumi Hosaka residen en la capital nipona, donde el espacio es un bien escaso y cada hueco es codiciado por todos. El suyo es extremadamente estrecho y, sin embargo, con sus 19 metros cuadrados, ofrece todo lo necesario para que la pareja pueda vivir sin claustrofobia alguna. El edificio de una sola planta se asienta en una parcela en el distrito de Bunkyo, un barrio del centro de Tokio, y cuenta con un par de techos curvos enteramente construidos con hormigón que ayudan a maximizar la calidad del espacio interior, así como iluminar su interior gracias al lucernario creado mediante aperturas superiores. Hosaka y su esposa se mudaron a la ciudad después de vivir en Yokohama durante 10 años en una propiedad llamada Love House, que tenía una superficie de 38 metros cuadrados. Cuando el arquitecto comenzó una cátedra en la Universidad de Arte y Arquitectura de Waseda en 2015, decidió que necesitaba mudarse a Tokio para reducir su viaje diario, pero solo pudo adquirir esta pequeña parcela. El diseño de Love2 House, nombre en honor a su anterior vivienda, se basó en los principios tomados de la arquitectura de las antiguas villas romanas que enfatizan la importancia de los espacios para el estudio, el baño, el teatro, la música y el epicureismo, una filosofía del placer a través de la modestia. Dentro de la superficie compacta de la vivienda, Hosaka proporcionó espacio y comodidades para los hábitos que él y su esposa disfrutan en mayor medida, como comer, leer, tomar baños diarios y escuchar discos de vinilo. Otra influencia clave vino de Escandinavia, ya que el diseño de Love2 House necesitaba responder al hecho de que el edificio no recibiría luz solar directa durante tres meses durante el invierno. La forma del tejado es plana en sus bordes de base para complementar el estilo de los edificios vecinos, pero se curva gradualmente a medida que asciende para crear las aberturas arqueadas, creando de esta manera dos tragaluces que traen en invierno una suave luz y que en el verano inunda la casa del brillante sol japonés sin aumentar desproporcionadamente la temperatura del espacio. También te puede interesar: La idea inmobiliaria de Países Bajos: vender casas solo a personas con ingresos bajos El techo ha sido revestido externamente con paneles de aluminio galvanizado, mientras que en su parte interior el hormigón armado se deja expuesto para crear un espacio cohesivo y uniforme con el resto de la vivienda. Siete particiones definen las zonas de comedor, cocina, baño y dormitorios. La sensación de espacio dentro del edificio se incrementa al conectarlo con el exterior a través de los tragaluces y una gran puerta corredera que recubre el espacio habitable. Fuente: Arquitectura y empresa