Ubicada en Otavalo, la planta Selvalegre es el epicentro de las operaciones de Unacem en Ecuador. Con una capacidad instalada de 1,7 millones de toneladas anuales, esta planta no solo abastece al mercado ecuatoriano, sino que también impulsa el desarrollo de infraestructura con productos de alta calidad y resistencia. Desde su fundación hace más de 40 años, Selvalegre ha sido sinónimo de durabilidad, versatilidad y eficiencia en la producción de cemento y hormigón. Compromiso con la sostenibilidad y la neutralidad de carbono Unacem Ecuador ha sido pionera en la adopción de prácticas responsables y sostenibles en la industria del cemento y hormigón en Ecuador. Es la primera cementera del país en recibir la certificación oficial de reducción de huella de carbono por parte del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), gracias a su participación en el Programa Ecuador Carbono Cero (PECC). La planta utiliza combustibles alternativos en un 60%, como biomasas, en sus procesos industriales, lo que le permite tener una de las huellas de carbono más bajas en Latinoamérica. Además, Unacem Ecuador ha alineado sus operaciones con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, contribuyendo a la construcción de ciudades más resilientes y responsables. Innovación en productos y alianzas estratégicas La empresa ha desarrollado cementos especiales como Selvalegre, que destacan por su alta resistencia, baja permeabilidad y adaptabilidad a diferentes necesidades técnicas de obra. Produce cemento portland puzolánico, que garantiza resistencia y durabilidad incluso en condiciones agresivas, haciendo que el hormigón sea versátil y durable. Unacem también ha establecido alianzas estratégicas para fomentar la construcción sostenible, la eficiencia energética y la economía circular, posicionándose como líder en soluciones innovadoras y responsables. Impacto social y ambiental en Ecuador La planta Selvalegre es un motor económico para Otavalo y la región. Promueve la eficiencia en el uso del agua, la reducción de residuos y la generación de valor compartido para las comunidades locales. Su sistema de gestión ambiental está alineado con estándares internacionales para prevenir y mitigar impactos negativos, fomentando una producción más limpia y responsable. En el ámbito social, trabaja con comunidades aledañas en la reforestación de canteras agotadas, un proceso poco común en Ecuador, reactivando la zona con flora y fauna local. Además, incentivan emprendimientos de las propias comunidades, como un negocio de miel de abeja, que se comercializa en mercados. Unacem construyó y perfeccionó una pequeña planta con maquinaria de alta tecnología para el tratamiento de este producto. Congreso C2: Cemento y Concreto Verde 2050 A finales mayo de 2025, la planta fue sede del Congreso C2: Cemento y Concreto Verde 2050, organizado por la Federación Interamericana de Cemento (FICEM). Este evento reunió a importantes representantes de la industria cementera de Iberoamérica para discutir el papel del cemento y el concreto frente al cambio climático y la transición hacia una producción carbono neutral. Bajo el lema “El rol del cemento y el concreto de cara al cambio climático”, el congreso promovió estrategias y buenas prácticas para alcanzar la descarbonización de la industria hacia el año 2050. Durante el congreso, expertos internacionales de la academia, organismos multilaterales y la industria compartieron experiencias sobre innovación tecnológica, eficiencia energética y el uso de combustibles alternativos. Diego Moreno, Gerente de planta de UNACEM Otavalo, destacó que la planta Selvalegre tiene la huella de carbono más baja de la región y que la industria cementera debe responder con soluciones sostenibles para enfrentar la crisis climática. También te puede interesar: LA CAPILLA DEL HOMBRE: Arquitectura pensada desde el pasado para el futuro Un futuro sostenible para la construcción ecuatoriana Unacem Ecuador y su planta Selvalegre representan la unión entre la historia industrial del país, la innovación tecnológica y el compromiso ambiental. Su apuesta por la sostenibilidad, la economía circular y la neutralidad de carbono la posicionan como un referente para la industria cementera nacional y regional, marcando el camino hacia una construcción más verde, eficiente y resiliente.