El Ordeño es una empresa que produce alimentos con propósito, que impactan positivamente en la sociedad y el planeta, a través de un modelo empresarial asociativo e incluyente. Este sistema busca formar a pequeños y medianos productores de zonas rurales, promueve el desarrollo técnico y genera una mejor calidad de vida a través del comercio justo. Estas acciones están enfocadas 100% en generar un triple impacto: social, ambiental y económico. TRÜ, innovación y sostenibilidad En 2019, lanzaron TRÜ, concebida como una marca con propósito y es la materialización de la esencia de El Ordeño y de varios de sus atributos corporativos como la innovación y la sostenibilidad. Además, sus productos cuentan con empaques 100% reciclables, con más del 70% de los materiales provenientes de fuentes renovables. Revista Ekos visitó la planta de producción ubicada en Machachi (provincia de Pichincha), para ser testigo de su cadena productiva, la cual inicia con la recolección de varios litros de leche, que provienen de más de 6 mil pequeños y medianos ganaderos, en sus 72 centros de acopio, y que son debidamente capacitados por la empresa para preservar el primer filtro de control de calidad, que se trata de que esté libre de antibióticos. paso a paso al proceso productivo Cuando se reciben los tanques de leche en la planta, el equipo técnico revisa nuevamente que todos los parámetros de calidad hayan sido cumplidos, para así garantizar la certificación de inocuidad alimentaria. “Si la leche cumple con todos los estándares de calidad, es ingresada a la planta y se almacena en uno de los cuatro silos de 50 mil litros de capacidad -cada uno-, desde donde se destina a la elaboración de los diferentes productos, según la planificación realizada con el área de operaciones”, así lo explica Rolando Mosquera, Gerente de Planta. Posteriormente, pasa a la zona de mezcla, aquí existen dos silos de 32 mil litros y dos silos de 10 mil litros. Aquí empieza la preparación de todos los productos gracias a dos máquinas llamadas Almix, que permiten hacer la mezcla de los insumos para la fabricación de productos. Desde leches, avena, néctares, hasta el portafolio de desayunos escolares. “En esta etapa, el área de aseguramiento de calidad hace las validaciones del estado de la leche, en qué condiciones se la recibió, para tener información cruzada de las condiciones de manejo de la materia prima. Una vez superado este proceso, pasa al tratamiento térmico a través de bombas y tuberías. Este es el único sitio donde el personal tiene contacto con materias primas. En los demás procesos todo es de manera mecánica, hasta recibir el producto envasado listo para almacenamiento”. No obstante El Ordeño trabaja en planes con Tetra Pak para automatizar todos los procesos.. En la sala de esterilización existen dos tanques asépticos Tetra Pak, que constituyen un filtro antes de enviar a la sala de llenado, cada uno de los equipos tiene la misma capacidad de caudal 8.000 L/H, pero con capacidad de producción distinta. En el primero, con el que empezaron en 2012, se fabrican leches, jugos, cremas y avenas hasta con el 2% de sólidos, mientras que el otro, que es un equipo más robusto, es posible la fabricación de productos con hasta 34% de silos, así como la leche evaporada. Una vez en la zona de llenado, gracias a la máquina A3 Plex, se fabrica la argolla y la rosca para poder tapar el empaque. Además, en la parte delantera se da la fabricación de los envases. Tres máquinas unen el material de envase que es alimentado y hace un recorrido por la máquina, se forma la rosca; en la parte superior se desinfecta y en la parte delantera ya se forma un tubo donde se llena de leche. Luego, se genera el sellado y la formación final del envase. Y, finalmente, se coloca, fecha y hora de producción, para tener una trazabilidad, con el momento de elaboración de cada envase. En la última etapa, viene la línea de encartonado, donde los envases son agrupados, en paquetes de 12 y 6 unidades en el caso de productos de 1 litro. Mientras que por el lado de los envases pequeños (200 ml), se agrupan en paquetes de 24 unidades. Una vez encartonados, “guardan cuarentena de 48 horas para hacer una liberación microbiológica y verificar que esté en condiciones de ser despachados para distribución”. Por último, se paletizan en la bodega que tiene capacidad para 18.000 posiciones de almacenamiento y se distribuyen a los diferentes puntos de venta.