En el Guayaquil Business & Sustainable 2026, David Balladares, Director de Asuntos Corporativos de Banco Guayaquil, presentó la conferencia “Visión de Banca Sostenible”, en la que explicó cómo la entidad ha integrado la sostenibilidad a su modelo de negocio. Para Balladares, la sostenibilidad es una forma de hacer banca y una estrategia para garantizar la permanencia del negocio en el tiempo. Bajo esta visión, un banco sostenible debe crear valor para sus clientes, la sociedad y el entorno, pero también para su propia operación, ya que la rentabilidad permite reinvertir recursos en el bienestar social y ambiental. Los resultados financieros presentados durante la conferencia reflejan la solidez de la operación. Al cierre del primer semestre de 2026, “Banco Guayaquil alcanzó una cartera de crédito cercana a USD 7.500 millones, de los cuales más de USD 4.000 millones correspondieron a empresas y más de USD 3.300 millones a personas. La entidad también captó cerca de USD 8.300 millones en depósitos, mientras que su utilidad superó los USD 80 millones, con una eficiencia de 29,62% y un ROE cercano al 19%”. Su patrimonio técnico superó los USD 1.000 millones, con un indicador de aproximadamente 12,7%. Para David, estos indicadores no solo muestran una operación rentable, sino también la confianza de clientes e inversionistas y la capacidad de la institución para continuar financiando oportunidades productivas. Sobre esta base, Banco Guayaquil desarrolló una hoja de ruta de sostenibilidad estructurada en tres dimensiones: bienestar para todos, integridad y confianza, y compromiso con el planeta. “Estas abarcan más de 17 áreas de acción y están alineadas con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG)”. En inclusión financiera, Balladares destacó Paygo, plataforma dirigida principalmente a jóvenes de entre 18 y 25 años que combina servicios financieros con educación y herramientas para gestionar sus finanzas. También resaltó Banco del Barrio, que actualmente cuenta con más de 20.000 puntos a escala nacional y permite acercar servicios financieros a comunidades donde anteriormente el acceso era limitado. La segunda dimensión se enfoca en fortalecer la gobernanza, la ética, la transparencia y el cumplimiento. En este ámbito, el directivo destacó que en 2024 Banco Guayaquil implementó la certificación ISO 37301 en sistemas de gestión de compliance, convirtiéndose, según explicó, en el primer banco del país en implementarla. La agenda también contempla desafíos como la protección de datos personales, la seguridad y el uso responsable de la inteligencia artificial. El portafolio sostenible se complementa con un bono social, que durante el primer semestre de 2026 superó los USD 20 millones colocados, y con el microcrédito, donde la entidad ha dado especial relevancia a las microempresas lideradas por mujeres. Hasta julio de 2026, este segmento había recibido más de USD 460 millones en financiamiento. “Con estos ejemplos, la sostenibilidad debe trascender las iniciativas individuales para convertirse en parte de la estrategia y de la operación bancaria”, concluye David.