En coaching ejecutivo y en general en cualquier cambio, el primer paso es la toma de consciencia. De no ser así, no sabríamos en qué dirección ir ni cuál es el punto de partida. Los negocios y los emprendimientos no son la excepción: hay que parar o maniobrar para reflexionar, corregir, pivotear y seguir en la dirección deseada. El problema llega cuando la rutina o la carga de trabajo nos gana. A nivel personal podríamos estar logrando mucho pero no somos las personas que queremos ser. A nivel empresarial podemos tener una gran carga de trabajo y las cosas podrían seguir moviéndose, pero en ese momento perdemos de vista elementos esenciales. En las empresas, en un inicio, alguien tuvo una gran visión que puede estar pegada en la pared de la empresa y, en algunos casos positivos, esa visión realmente se vive y respira en la cultura de la empresa. También hay casos, en los que la visión llegó después como necesidad de cumplir algún procedimiento o sello de calidad y literalmente solo es un papel pegado en la pared. La realidad es que muchas veces la visión termina siendo una formalidad. ¿La razón? Cuando hablamos de estrategia y dirección o visión, esta termina siendo tan sólo un 1% y el alineamiento un gran 99% del aporte. La forma tradicional de alinear es haciendo un “drill-down” de los objetivos que se alinean a las metas corporativas y estas, en teoría, a la visión, misión y valores. Todo esto esta bien. Sin embargo, en este proceso, frecuentemente, la cultura organizacional no sigue a la estrategia y por ende los resultados no siempre son los deseados. Hay una forma muy original de hacer una conexión entre la estrategia, la cultura y el crecimiento acelerado que fue popularizado por Cameron Herold. La idea es crear una visión vívida, que difiere en mucho de una visión común. Se trata de una visión en la que se describe cómo vemos cada uno de los elementos de la empresa en un futuro. Esto se describe en gran detalle en un documento de 3 a 5 páginas. 1. Como líder, me veo con energía, inspirando a mi equipo. 2. Los empleados buscan iniciativas todo el tiempo y se sienten, apoyados, satisfechos y comprometidos. 3. Los clientes nos felicitan por nuestro excelente servicio, especialmente por… 4. El departamento de operaciones...Es un documento que describe el “hacia dónde” y lo hace de forma detallada. ¿Qué ves? ¿Qué escuchas en los pasillos? ¿Qué dicen los medios? ¿Cómo se opera? ¿Cómo es la gente y el espíritu de la gente? Lo más poderoso de esta metodología viene después de definir la visión vívida en gran detalle. Y es el punto en el que la mayoría de las estrategias fallan: hay que trabajar de atrás hacia adelante, partiendo de la visión vívida descrita en detalle y realizar un plan de ingeniería inversa año tras año, mes tras mes, e inclusive semana tras semana. El alineamiento día a día, por medio del plan de ingeniería inversa y basado en la visión vívida, es la estrategia. Lo que sigue es un crecimiento acelerado basado en una dirección clara y una cultura alineada a la estrategia. Por: @GaboUP365, socio director de adbanz - People & Performance y creador www.up-365.com